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Preparando el mes de junio: otro reto de los 30 libros

Hace ya un tiempo que llevo pensando en organizar otro reto de los 30 libros. Cuando acabó el de octubre, de hecho, ya anuncié que en unos meses habría otro. Pues bien, creo que ha llegado el momento y junio va a ser el mes elegido. Además, es perfecto para conseguir recomendaciones de lecturas para el verano…

Ahora bien, no vamos a hacer el mismo reto. Algunas de las personas que participaron en el anterior ya saben que tengo otros planes distintos en mente, y aquí es donde entráis vosotros, los lectores del blog. Necesito vuestra colaboración… Hemos decidido que, esta vez, nos vamos a inventar nosotros el reto, es decir, nosotros vamos a establecer las categorías de las que se hablarán. Os dejo el enlace a las categorías del anterior, para que las tengáis a modo de ejemplo. Pero ahora podemos ser más audaces, más divertidos, más melodramáticos, más lo que queramos, porque para eso va a ser nuestro reto.

Así que, hoy más que nunca, os agradecería que sugirierais cualquier categoría que se os pase por la cabeza; los comentarios os esperan. A partir de vuestras propuestas elaboraré la lista definitiva, que publicaré a finales de mayo (unos días antes de empezar el reto) para empezar a buscar títulos. También podéis hacerme llegar vuestras ideas a través de Twitter o del correo electrónico.

¡Pues a pensar todo el mundo! Nos espera un junio repleto de lecturas y libros…

Eloy Tizón: ‘Velocidad de los jardines’

Este librito (y recalco el diminutivo, es pequeñísimo) es una verdadera joya. Es un libro de relatos a cada cual mejor… Os dejo la sinopsis completa (bastante larga) de la contracubierta y luego os doy mi opinión.

Velocidad de los jardines

Portada del libro

Alguien dirige una carta a un escritor fallecido. Una familia cargada de hijos atraviesa un continente devastado por la guerra, en busca de un balneario. Un viajante de comercio comienza a sospechar que en su rutina diaria acecha un reverso alarmante, tras varios encuentros fortuitos con dos personajes anónimos. Un hombre y una mujer se dan cita cada tarde, sin ellos mismos saberlo, bajo las luces de un parque romano: él ha extraviado una habitación y ella ha extraviado una historia. Un catedrático celebra a solas el paso a un nuevo año encerrado en su automóvil. Son, todas ellas, existencias que se debaten entre la banalidad y el prodigio; constituyen el pretexto para levantar una escritura cargada de olores y sabores, allí donde la memoria de cada cual inventa jardines, trafica sensaciones, protagoniza sombras, puesto que en este libro rápido y lento, el lector no encontrará otra velocidad que la que el tiempo impulsa ni viaje más difícil que el regreso a los pupitres.

«Velocidad de los jardines es un conjunto de relatos de tal intensidad, apremio, originalidad y delicadeza que sin duda se abrirá paso para ocupar un lugar en nuestras letras actuales… Un escritor nuevo, diferente, personal, riguroso» (Rafael Conte, ABC).

«Un libro repleto de originales aciertos. Un talento en verdad infrecuente» (Ignacio Echevarría, El País).

En una encuesta entre internautas, Velocidad de los jardines fue elegido uno de los tres mejores libros de cuentos de los últimos 25 años (1982-2007): «Un libro portentoso, vivo, un libro que además despierta cariño, cercanía, amor, aparte de admiración. Es como si sus lectores hubiesen quedado marcados, tras leerlo, por su palpitación interior, como si esos relatos fuesen un breviario que acompaña a quien ha tenido la fortuna de cruzarse en su camino, con gestos amistosos e inolvidables. Porque este libro contiene relatos que nos conciernen, que hablan de nosotros, y cuando se logra eso es difícil olvidar un libro, no quererlo» (Miguel Ángel Muñoz, elsindromechejov.blogspot.com).

Reconozco que el primer relato no me convenció. Pensé: «¿Tanta recomendación para esto? Si el siguiente relato no me gusta, lo dejo». Pero, en el siguiente relato, le cogí el truco al libro. Hay que dejarse llevar. Hay que perderse en las palabras y en las metáforas. A veces no ocurre nada, a veces sí. Pero todo está contado con un lenguaje que destaca el gusto por la palabra exacta, por la frase apropiada, por el ritmo adecuado, por el estilo impresionista y poético. Y, dejándote llevar por las palabras, te encuentras en un mundo que te es conocido, porque te habla de tu infancia, de tus miedos, de la vida… Eloy Tizón ha sido, para mí, todo un hallazgo: es una delicia de libro. De hecho, tuve que esforzarme para no devorarlo, porque es un libro para saborear: me prohibí leer más de un relato al día, para que me durara un poquito más…

Aun así, no es un libro que yo recomendaría a todo el mundo. Y, aunque a mí me haya maravillado, tampoco lo regalaría. Supongo que no todos los libros son para todos; y creo que este, en el fondo, tiene un público muy concreto. Ojalá me esté equivocando, pero no lo creo. Me imagino la reacción de muchos conocidos: «No pasa nada». Pues no pasa y sí pasa. Pero es que hay que meterse en el libro. Y, tachadme de esnob, pero cada vez estoy más convencida de que no todo el mundo es capaz de meterse en un libro y comprenderlo. Y esto es lo que creo que pasaría con Velocidad de los jardines. Para mí, una joya. De lo mejorcito que he leído en muchísimo tiempo.

Reflexiones (XXIV)

«Cuidado con lo que haces, porque el libro que comentes, regales, recomiendes o prestes le puede cambiar la vida a alguien»

 @MuseodelLibro
Twitter de ayer, 23/4/2012

Día del libro

Si no he contado mal, este es el tercer 23 de abril que celebramos juntos aquí en el blog. No podía ser de otra forma, cuando un porcentaje muy elevado de las entradas están dedicadas a los libros. Así que, lo primero de todo, felicidades en este día a todos los amantes de los libros.

Y hoy vengo en plan curiosona… Así que preparaos para una larga batería de preguntas (que, como siempre, podéis contestar en los comentarios).

  1. ¿Vais a regalar algún libro hoy?
  2. ¿Os han regalado algún libro hoy?
  3. ¿Os vais a autorregalar algún libro hoy?
  4. ¿Os gusta que os regalen libros?
  5. ¿Os gusta regalar libros? ¿Soléis hacerlo?
  6. ¿Tenéis especial cariño por algún libro que os hayan regalado en esta misma fecha años atrás?
  7. ¿Vais a regalar algún ebook hoy?
  8. ¿Habéis regalado algún ebook alguna vez?
  9. ¿Dedicáis los libros que regaláis?
  10. ¿Cuál es el libro que nunca falla cuando lo regaláis?
  11. ¿Qué libro habéis regalado más veces?
  12. ¿Qué libro os gustaría que os regalaran ahora mismo?
  13. ¿De dónde sacáis ideas para regalar libros?
  14. ¿Visitáis algún blog para sacar ideas y saber qué libros podríais regalar? ¿Cuáles?
  15. ¿Qué es lo que más os gusta de este día: ir de librerías, las firmas de los autores, los regalos, los libros en sí…?

Hala, pues ya tenéis trabajo. No hace falta que contestéis a todas (por eso he puesto numeritos, por si solo queréis contestar unas cuantas o una sola). Yo contestaré, pero en los comentarios, igual que vosotros.

Reflexiones (XXIII)

«Cada vez que abro un libro, busco que me cambie la vida».

Paul Auster
Escritor estadounidense

Rafael Sánchez Ferlosio: ‘Industrias y andanzas de Alfanhuí’

Esta entrada se la tengo que dedicar a alguien, está clarísimo: un lector muy fiel del blog, que incluso ha colaborado como firma invitada. Me estoy refiriendo, por supuesto, a Alcaraván, quien me ha recomendado este libro en innumerables ocasiones… (de hecho, su apodo tiene mucho que ver con él).

Portada del libro

Tras abandonar Alcalá de Henares, el niño Alfanhuí inicia un camino de formación que le lleva a atravesar Castilla desde Guadalajara hasta más allá de Palencia, pasando por Madrid y la sierra. En su periplo Alfanhuí trabaja como aprendiz de taxidermista, segador, boyero o mancebo y de la mano del gallo de la veleta, el maestro disecador, la marioneta don Zana, la dicharachera doña Tere, el gigante del bosque rojo, su propia abuela y otros personajes va descubriendo un mundo al mismo tiempo fantástico y cotidiano.

No me imaginaba esta historia cuando me hablaban de Alfanhuí. Quizá porque leí hace mucho tiempo El Jarama, la otra gran novela de Sánchez Ferlosio, y no tiene absolutamente nada que ver con este libro que, sinceramente, no sé bien cómo calificar. Vaya por delante que me ha gustado y lo he disfrutado mucho… ¿Cómo no dejarse llevar por este cuento? Voy a intentar definirlo: es una especie de relato de aprendizaje, con toques picarescos y elementos fantásticos. Un relato con abundantes descripciones llenas de lirismo, en las que destacaría especialmente el cromatismo. Y es que el color es importantísimo en la novela (por ejemplo, los ojos amarillos de Alfanhuí).

Tengo que admitir que me ha gustado mucho más la primera parte (cuando es aprendiz de disecador) que las siguientes, pero el pasaje que más me ha emocionado está al final, cuando Alfanhuí trabaja de boyero. Todo lo relativo al buey Caronglo me parece de una ternura y sensibilidad increíbles.

Creo que os gustará a quienes disfrutéis con los elementos fantásticos en la literatura (que, a veces, se echan en falta). Y, a quienes no estéis muy metidos en el tema, pues también os la recomiendo, puede ser una buena forma de hincarle el diente a un género novedoso para vosotros.

¿Conocéis el libro? ¿Os gustó? ¿Lo recomendaríais? Los comentarios os esperan…

¡Felicidades, ULAD!

Tenía preparada una entrada sobre un tema muy diferente, pero me la guardo para la semana que viene y aprovecho el día de hoy para felicitar oficialmente desde aquí a los chicos de Un libro al día, magnífico blog que hoy cumple tres años.

En ULAD publican una reseña al día. ¡Y no fallan ni uno! Es un ritmo verdaderamente encomiable. Creedme que no es fácil actualizar tanto un blog: hace falta mucho tiempo y trabajo para leer, reseñar, publicar, llevar el Facebook, el Twitter, hacer encuestas… Aunque lo lleven entre varias personas, es muchísimo esfuerzo y, personalmente, yo se lo agradezco. He descubierto muchos libros gracias a ellos y siempre intento leer su opinión antes de comprar algo si tengo la suerte de que ya lo han reseñado.

Conozco a varios de los miembros del equipo de ULAD de mi época en la universidad (muchos han estudiado Filología en Deusto, como yo). No recuerdo muy bien cómo di con ellos en Internet años después. Creo que empecé a leer, aunque tampoco recuerdo bien cómo, el blog personal de Santi Pérez Isasi (actualmente, Como un libro abierto, aunque yo el que descubrí fue Bilbao-Limerick), una joyita de blog que tengo en los favoritos de mi Reader (os lo recomiendo, por supuesto). Cuando nació Un libro al día, me enganché también. Me gusta porque hay libros de todo tipo (incluso cómics, poesía…) y, más o menos, sé qué tipo de cosas les gustan a los distintos integrantes del equipo (reconozco que soy más afín a algunos y de ellos me fío muchísimo). De todas formas, si queréis saber más sobre los entresijos de cómo se gestó todo, leed la entrada de Santi de hoy, «Historia personal de ULAD».

Desde aquí, mi pequeño homenaje y mi más sincera enhorabuena. Felicidades por estos tres años que esperemos que sean muchos más, con muchísimos más libros interesantes. Y, por cierto, de parte de otra dueña de mininos, felicidades a la gata de Izas… ;)

Página 2

Suelo dedicar las mañanas de los domingos a leer. De hecho, creo que los domingos se inventaron para leer todo lo que no hemos podido leer entre semana. Pero no es lo único que hago. Por ejemplo, suelo aprovechar para ver, mientras desayuno, un programa sobre literatura que me gusta mucho. Lo veo en Internet (hace tiempo sí lo veía en la tele, pero entre que lo cambiaron de horario y que ahora apenas enciendo mi televisor, me es más cómodo así), en la página de «A la carta» de TVE. Hablo de Página 2.

No hay muchos programas sobre literatura y este me gusta especialmente, porque acerca la literatura al gran público de una manera muy natural… Dura muy poquito y su factura es impecable. A algunos colegas les he oído más de una vez que se queda en la superficie y no profundiza en las novelas. Es cierto, esto no son sesudos análisis críticos (tampoco se puede pretender eso en media hora). Es más una especie de revista cultural, con sugerencias de lectura (siempre alguna dedicada al público infantil), reportajes, entrevistas a autores, comparaciones entre películas y libros… Muy entretenido e interesante. Por ejemplo, en el que he visto hoy (el último que emitieron) hablaban sobre la novela El asesino hipocondríaco de Juan Jacinto Muñoz Rengel y, con ella como pretexto, se acercan a los mejores novelistas de humor del panorama actual (Antonio Orejudo —del que todo el mundo me habla últimamente—, Manuel Vilas y Pablo Tusset), con los que charlan sobre literatura y humor. Muy recomendable.

Os dejo el enlace al programa, por si no lo conocéis y os ha entrado la curiosidad. Y, si lo conocéis, ¿os gusta? ¿Lo seguís? ¿Habéis sacado alguna sugerencia de lectura de él? ¿Habéis descubierto a algún autor que luego os ha gustado mucho? ¿Os parece superficial? Los comentarios os esperan…

Libros para un día romántico

Quienes leáis este blog con asiduidad, pensaréis que me paso el día en Twitter. Razón no os falta… Reconozco que últimamente Twitter me está dando muchas ideas para escribir entradas. La última se la debo, cómo no, a los chicos de ULAD, quienes, esta semana, con motivo (o no) de la celebración de san Valentín, preguntaron a sus lectores lo siguiente: ¿qué libros recomendaríais para un día romántico? Aunque les contesté en Twitter, pensé que podía explayarme un poco más. Allá voy. Estas son las tres historias románticas que recomiendo (aviso a navegantes: las tres son japonesas).

1) El rumor del oleaje de Yukio Mishima. Lo reseñé hace año y medio (¡cómo pasa el tiempo!) aquí en el blog. Una delicada y tierna historia sobre el primer amor, ubicada en una civilización idílica, sensible a la hora de abordar los sentimientos y llena de lirismo. Una joya.

2) El cielo es azul, la tierra blanca de Hiromi Kawakami. Otro libro que reseñé en su día y que, por cierto, trae muchísimas visitas al blog (parece que al consultar el título en Google, estamos muy arriba; efectivamente: lo acabo de comprobar). Esto, como ya dije, es una historia de amor a la japonesa que, personalmente, me encantó. Creo que lo dejé bien claro en la reseña, que os recomiendo que volváis a leer si queréis saber sobre una novela que habla de un amor sereno lleno de gestos cotidianos…

3) Un grito de amor desde el centro del mundo de Kyoichi Katayama. Yo creo que, tras La tregua de Mario Benedetti, este es el libro con el que más he llorado en mi vida. También lo reseñé en su día (en una entrada muy especial y personal para mí). Es una historia de amor muy poderosa, pero tristísima…

Podría haber elegido muchísimos libros más. Me vienen muchos a la mente ahora mismo; pero, en ese momento, escogí estos tres. Lo que no acabo de entender es por qué seleccioné tres títulos japoneses, me parece de lo más curioso. Quizá porque, en esta época de mi vida, valoro mucho la tranquilidad y la hondura que transmiten estas historias…

Hubo gente que respondió a la pregunta de ULAD y hay títulos de lo más variado. De algunos ya he hablado en el blog… Por ejemplo, se mencionaron La mecánica del corazón de Mathias Malzieu (que personalmente creo que es un libro de lo más mediocre); Hiroshima mon amour de Marguerite Duras; La insoportable levedad del ser de Milan Kundera; Divisadero de Michael Ondaatje; El amante, también de Duras (que, como ya señalaron en Twitter, yo no consideraría un libro romántico precisamente); Seda de Baricco (qué maravilla, qué preciosidad); y Contra el viento del norte de Daniel Glattauer.

Os toca: ¿qué libros recomendaríais vosotros para un día romántico? Tenéis los comentarios a vuestra disposición. Y, sí, podéis reíros de mi obsesión nipona…

Mis tres libros de 2011

He ido retrasando la publicación de esta entrada, no sé muy bien por qué. Pero, bueno, hoy parece un buen momento para echar un poco la vista atrás y hablar de los libros que más nos han gustado de los leídos en 2011. Cogí la idea de Twitter a comienzos de enero, no os penséis. Y ya entonces contesté, aunque en 140 caracteres, cuáles habían sido mis libros favoritos del año pasado. Hoy me explayaré más…

1) Un matrimonio feliz de Rafael Yglesias.

Este libro tenía que estar sí o sí. Me revolvió todo por dentro al leerlo. Me pareció una muy buena novela (muy triste y dura, eso sí) y ya os la recomendé en su día. Pero, si hoy está aquí, no es por su calidad literaria (que la tiene, mucha), sino por lo que personalmente me supuso leer cierto pasaje del libro. No os voy a decir cuál es, pero sí os cuento que tuve la sensación de que Yglesias se había metido en mi cabeza por un momento. La protagonista dice algo que yo podría haber dicho; de hecho, me encantaría llegar a decirlo. En el momento en que leí el libro, no era posible; pero, por las vueltas que da la vida, ahora sí. Me encantaría vivir esa escena. Quién sabe, quizá algún día. Extravagancias personales aparte, es un novelón que merece la pena, de lo mejorcito que he leído en 2011.

2) El Palacio de los Sueños de Ismail Kadaré.

He dedicado ya dos entradas a este libro aquí en el blog: primero lo reseñé y, después, le dediqué un día en el reto de los 30 libros. Así que, no me voy a extender mucho. Me maravilló y, desde que lo terminé, tengo muchas ganas de hincarle el diente de nuevo a Kadaré. Recomendado 100 %.

3) Expiación de Ian McEwan.

Otro libro del que también os he hablado en varias ocasiones… Me gustó mucho. Es una historia muy sólida, muy bien escrita. Y me encantó el personaje de Briony y su evolución. Otra novela muy recomendable (por cierto, estoy con otra de McEwan y, esta vez, no me está gustando tanto; ya os contaré cuando la acabe).

Pues estos han sido mis tres libros preferidos de 2011. ¿Cuáles han sido los vuestros? Contadnos, que siempre viene bien tener recomendaciones de lectura…



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