Entradas archivadas en Libros

Recordatorio: reto de los treinta libros

Como octubre está ya en las últimas, os quería recordar que el mes de noviembre el blog estará ocupado con el quinto reto de los treinta libros. Ya sabéis, treinta libros distintos en treinta días consecutivos siguiendo treinta categorías diferentes.

Os enlazo a las categorías de este año, para que vayáis pensando títulos. Podéis participar de varias maneras: los propios comentarios del blog, Twitter (con el hashtag #30libros e indicando el día al que os referís), vuestros propios blogs (siempre que me deis las direcciones) y, si ninguna de estas opciones os viene bien, también me podéis enviar un correo electrónico o decírmelo directamente.

Participad, por favor, que cuantos más juguemos, más divertido y más títulos y sugerencias de lectura conseguimos. Quedan dos días… ¿Le estáis dando ya vueltas a vuestras cabecitas?

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Nickolas Butler: ‘Canciones de amor a quemarropa’

Otro asteroide que me ha encantado…. Menudo año de aciertos que llevo con esta editorial. Hoy, con un libro sobre amistad, amor, música y pueblecitos nevados: Canciones de amor a quemarropa, de Nickolas Butler.

'Canciones de amor a quemarropa'

‘Canciones de amor a quemarropa’

Henry, Lee, Kip y Ronny crecieron juntos en el mismo pueblo de Wisconsin, Little Wing. Amigos desde niños, sus vidas comenzaron de forma similar pero han tomado caminos distintos. Henry se quedó en el pueblo y se casó con su primera novia, mientras que el resto se marchó en busca de algo más: Ronny se convirtió en un vaquero de rodeo, Kip en exitoso agente de bolsa y Lee en una estrella de rock de fama mundial. Cuando se vuelven a reunir en una boda, todos tratan de recuperar su vieja amistad pese a lo mucho que han cambiado. Tras la alegría del encuentro las antiguas rivalidades renacen y los viejos secretos amenazan con destrozar amistades y amores.

Un relato maravilloso, emotivo y profundo que trata de un viejo tema: ¿podemos llegar a sentirnos alguna vez de verdad en casa? Una novela sobre las cosas que importan: el amor y la amistad, el poder de la música y la belleza de la naturaleza. 

Resulta terriblemente difícil empezar a leer Canciones de amor a quemarropa y no tener una cierta sensación de familiaridad con lo que nos están contando. O, al menos, así lo viví yo. Como si estuviera leyendo sobre mis propios amigos. Aunque el escenario fuera distinto y entre mis amigos no haya ninguna estrella del indie. Os aseguro que los protagonistas de esta novela, con sus vidas, sus sentimientos y sus problemas, al final se parecen mucho a mis amigos. Y, probablemente, también a los vuestros.

Esta es la historia de una amistad de esas de las de verdad. De las que crean lazos irrompibles, de las que ni el tiempo ni la distancia ni los errores que cometemos pueden destrozar. Una amistad forjada en la infancia y en la adolescencia y que supera todo. Y que ata sin remedio a sus protagonistas en un lugar muy concreto; en este caso, un pequeño pueblo de Wisconsin, perdido en mitad de la nada, y sin nada salvo su gente, esas personas que se quieren, se apoyan mutuamente, se enfadan, se desencuentran, se encuentran, ríen juntas, lloran juntas, viven juntas en definitiva. Y viven juntas a pesar de distancias, a pesar de que hayan optado por caminos distintos en la vida.

Y hay una historia de amor. Bueno, hay varias, pero una es especial. Es un triángulo. ¿Qué haces cuando la chica de la que estás enamorado se casa con tu mejor amigo? Pues, si eres músico, un disco de éxito. Y la novela se llena de música. La de Bon Iver para ser exactos. El personaje de Lee está inspirado en Justin Vernon, líder de Bon Iver, y la música se convierte en un elemento importante de la novela. No siempre aparece explícitamente, pero es evidente que está.

Y sigue nevando, y sigue sin pasar nada especial en Wisconsin (ese sitio que, de tan anodino a ratos, se vuelve universal), y siguen estrechándose algunas relaciones. Y, con ellas, suman mil anécdotas más a su historia. Como en todos los grupos de amigos, ¿no?

Me ha encantado. Es la típica novela que me ha dado muchísima pena terminar. Quiero saber más de los personajes: quiero saber qué ocurre con Henry y Lee, con Beth y Felicia. Y con Ronny… Con todos. Os la recomiendo con los ojos cerrados. Te deja con buen cuerpo, como reconciliada con la vida y con tus propios amigos y con tus decisiones… De los mejores libros que he leído este año y de los que más sonriente me han dejado.

¿Alguien lo ha leído? Podéis comentar lo que queráis.

Por cierto, chico de Bon Iver (ahora que sé que andas por aquí alguna vez), como te dije el otro día por Whatsapp, léelo, que te va a gustar. Y esto sí que reconcilia con la vida… ;)

Quinto reto de los 30 libros

Después de mucho pensarlo, pues no sabía si me iba a dar tiempo a organizarlo, he decidido que voy a dedicar el mes de noviembre al reto de los 30 libros. Y todo porque, o lo hago entonces, o 2014 se queda sin su reto (y me da pena). Sé que esta vez os aviso con poca antelación, pero hay tiempo para ir dándole vueltas a la cabeza y pensando títulos (¡llenad los comentarios!). Como siempre, si alguien lo quiere seguir en su blog, perfecto, avisadme para que esté pendiente; y, esta vez, prometo estar de nuevo pendiente de Twitter (usad el hashtag #30libros y especificad a qué día os referís, por favor).

Pues aquí van los enunciados con los que vamos a jugar esta vez (algunos se parecen sospechosamente a otros anteriores, pero es lo que hay):

  1. Un libro que te haya acompañado en un viaje.
  2. Uno con un párrafo especialmente significativo para ti.
  3. Uno que te ayudó a perdonar.
  4. El último que lees de un autor.
  5. Uno que devolverías (por mal editado, etc.).
  6. Uno ambientado en una ciudad a la que quieras ir.
  7. El más corto que has leído este año hasta el momento.
  8. El más largo que has leído este año hasta el momento.
  9. Uno de un autor que hayas descubierto este año.
  10. Uno que te recuerde un suceso concreto de tu vida.
  11. Uno del que hayas memorizado fragmentos.
  12. Uno cuyo protagonista te gustaría que existiera en la vida real.
  13. Uno basado en un hecho real.
  14. Uno que no llegaste a entender del todo.
  15. Uno «de adultos» que leíste de niño.
  16. El próximo que vas a empezar.
  17. El próximo que vas a comprar.
  18. Uno que te hizo cambiar de idea sobre algo (lo que sea).
  19. Uno rojo.
  20. Uno naranja.
  21. Uno que hayas heredado.
  22. Uno déjà-vu (que te parezca que ya lo has leído).
  23. Uno con banda sonora incorporada.
  24. Uno que no hayas devuelto a su propietario.
  25. Uno verde.
  26. Uno amarillo.
  27. Uno de un autor al que te hubiera gustado conocer.
  28. Uno de un autor al que te gustaría conocer.
  29. Uno de un autor al que hayas conocido.
  30. Uno azul.

Lecturas de julio, agosto y septiembre

Aunque iré publicando alguna reseña de las lecturas de estos meses, os cuento qué he leído y si me ha gustado o no. No ha sido un mal verano lector (por cierto, he leído mucho más de lo que voy a reflejar aquí, que solo escribo de libros cuya lectura he terminado; hubo algún abandono por ahí y estoy con varios ladrillos de unas mil páginas que no los acabo ni por casualidad, todo llegará).

Julio

'La pasión'

‘La pasión’

Jeanette Winterson: La pasión

Este libro llevaba meses por casa, pero, como este invierno ha sido bastante duro y complicado emocionalmente para mí, la persona que me recomendó esta novela me dijo que la dejara en barbecho hasta que me encontrara un poco más fuerte, para que no me afectara demasiado. Y esperé hasta julio. Comprendo que esa persona me advirtiera, pero a mí este libro, aunque me encantó, no me ha tocado como le tocó a ella en su día (he leído novelas mucho más contundentes para mí este invierno). Aun así, repito, me encantó. Habrá reseña (no sé cuándo), así que no me entretengo más. Pero, de verdad, buenísima.

 

 

'Plataforma'

‘Plataforma’

Michel Houellebecq: Plataforma

Tenéis la reseña en la entrada anterior y ahí ya os cuento que me gustó mucho. Es Houellebecq en estado puro. Y, aunque yo recomiendo la lectura de la novela, advierto, por si acaso, de que el tema es muy duro y hay muchísimas escenas de sexo explícito (que sé que a mucha gente le echa para atrás). Porque, en la línea de otras de sus obras, Houellebecq toca temas de lo más provocadores en esta novela: turismo sexual, prostitución, terrorismo… Y pone sobre la mesa algunos problemas que ve en la sociedad y llega a una conclusión desesperanzadora.

Como dije en la reseña, a mí me ha gustado mucho. Y, además, creo que fue una lectura adictiva, de esas que no puedes soltar una vez que has empezado (el libro me duró un suspiro). Para mí, muy recomendable. Pero leed el párrafo anterior por si acaso.

Agosto

'La historia del amor'

‘La historia del amor’

Nicole Krauss: La historia del amor

Leo Gursky, cerrajero polaco jubilado en Nueva York, cuya obsesión es «no morirme un día en que nadie me haya visto», recibe misteriosamente el manuscrito de un texto que creía perdido, acompañado de una enigmática carta. Instalado en el ocaso de su vida, esta sorpresa lo lleva a bucear en los recuerdos de su lejana juventud, recuperando emociones que suponía enterradas. No muy lejos de allí, la quinceañera Alma Singer padece los dilemas y conflictos de su edad. Hace ya ocho años que su padre murió de cáncer y ella ha decidido que es hora de que su madre deje de estar triste, o sea, se dispone a encontrarle un nuevo marido. Cuando en su camino aparece La historia del amor, una novela rara, escrita en yidis, publicada en español y comprada por su padre en una librería de Buenos Aires, los interrogantes se suceden. ¿Por qué su padre se la regaló a su madre muy poco después de conocerla? ¿Quién era su autor? ¿Y quién es el misterioso hombre que ha encargado a su madre que traduzca el libro al inglés? Como en una afinada composición musical, la intensidad de la historia va aumentando progresivamente hasta que los pasos del anciano que busca reconciliarse con su pasado y la adolescente que quiere poner remedio a la soledad de su madre se entrecruzan mediante una ingeniosa y compleja trama cuyos hilos convergen en un final inolvidable. 

Os copio la sinopsis porque no creo que vaya a escribir reseña de esta novela. Y no porque no me gustara, pero me pareció un poco flojilla (claro, leerla después de los dos novelones anteriores, que son ambos de quitarse el sombrero, pues igual tuvo algo que ver). Es una historia muy entretenida, relacionada con dos historias de amor y un libro misterioso (la trama del libro es, para mí, lo mejor de la novela). Para pasar un par de tardes tranquilas y amenas.

 

Buenos días, tristeza

‘Buenos días, tristeza’

Françoise Sagan: Buenos días, tristeza

Cómo no, como todos los veranos, he releído uno de mis libros: Buenos días, tristeza. De este libro he hablado tanto en el blog que me da hasta vergüenza volver a mencionarlo, pero una es de costumbres fijas para ciertas cosas. Y Cécile vuelve a mí todos los veranos puntualmente.

De esta novela escribí reseña en su día. Y, después, ha aparecido también varias veces en los retos (por cierto, ¿queréis reto en noviembre? ¡Me lo tendríais que decir ya!), así que no me voy a entretener más. Para mí es una lectura imprescindible. La película es buenísima también (para los más vagonetas).

¡Ah! Y esto es para mis amigos: esta es la novela de los chinitos. Fin de la cita.

 

'Indigno de ser humano'

‘Indigno de ser humano’

Osamu Dazai: Indigno de ser humano

Como no sé aún si escribiré reseña de esta novela, os copio la sinopsis y, después, os hablo brevemente de ella.

Publicada por primera vez en 1948, Indigno de ser humano es una de las novelas más célebres de la literatura japonesa contemporánea. Su polémico y brillante autor, Osamu Dazai, incorporó numerosos episodios de su turbulenta vida a los tres cuadernos que conforman esta novela y que narran, en primera persona y de forma descarnada, el progresivo declive de Yozo, joven estudiante de provincias que lleva una vida disoluta en Tokio. Repudiado por su familia tras un intento de suicidio e incapaz de vivir en armonía con sus hipócritas semejantes, Yozo malvive como dibujante de historietas y subsiste gracias a la ayuda de mujeres que se enamoran de él pese a su alcoholismo y adicción a la morfina.

Esta es la historia de una autodestrucción. Es una novela dura, donde se nos muestran todas las vilezas de las que es capaz un ser humano por satisfacer sus propias necesidades (algunas buscadas) y deseos, aprovechándose de los demás y de sus buenos sentimientos. Creo que debería hablaros de ella con más detenimiento, pero, repito, no sé si lo haré. El título me parece brillante, por cierto.

 

'Stoner'

‘Stoner’

John Williams: Stoner

Si buscáis información sobre Stoner, leeréis en todos sitios que estamos ante una novela magnífica. Y, es curioso, porque, aunque reconozco que lo es, mis expectativas estaban tan altas que, luego, me decepcionó un poco. Y, curiosamente también, ahora que la recuerdo creo que me estoy dando cuenta de que todas esas reseñas que yo había leído antes de acercarme al libro estaban en lo cierto: es magnífica.

Stoner narra la vida de un chico sin recursos que un buen día consigue ir a la universidad. Esto le cambiará para siempre. Una historia de superación donde no pasa nada, pero pasa todo, porque pasa la vida en sí.

Creo que sí escribiré reseña, así que lo dejo aquí. Muy recomendable.

 

'El cielo de Lima'

‘El cielo de Lima’

Juan Gómez Bárcena: El cielo de Lima

Esta novela, para mí, ha sido el sorpresón del verano. La compré por casualidad (me llamó estando en la librería), sin saber absolutamente nada ni de la novela ni del autor (que, por circunstancias que no vienen al caso, aún me preguntó cómo es posible que yo no supiera nada ni de la novela ni de Juan, pero así es). Acerté de pleno. ¡Qué buena novela! ¡Qué bien escrita está!

Sí que voy a escribir reseña de El cielo de Lima (a ver si puedo publicarla la semana que viene, aunque no prometo nada porque ando a tope de curro otra vez). Eso sí, os adelanto que, a partir de una anécdota real (dos estudiantes y aspirantes a poetas peruanos le escribieron a Juan Ramón Jiménez haciéndose pasar por una mujer y conseguir así que Jiménez les enviara libros), Juan ha escrito una novela redonda y de lo más recomendable. Y como hay aspectos de la novela sobre los que me quiero explayar, prefiero dejarlo aquí hoy. ;)

Septiembre

Aunque en septiembre he leído muchísimo, solo he terminado un libro, por eso solo aparece uno. Le podéis echar la culpa de no haber acabado nada más a Donna Tartt y El jilguero, que está siendo como un parto, y algún que otro libro más que no me acaba de enganchar. A ver si la semana que viene puedo darles un empujón a todos (aunque están llegando lecturas nuevas que prometen mucho).

'La muerte de la bien amada'

‘La muerte de la bien amada’

Marc Bernard: La muerte de la bien amada

El único libro que conseguí acabar en septiembre fue La muerte de la bien amada, de Marc Bernard, del que os hablé ya el otro día. Sigo emocionándome cada vez que recuerdo su lectura. Y me he quedado con ganas de leer alguna de las otras novelas que Bernard le dedicó a Else (su mujer) tras su muerte. Tengo que averiguar si están publicadas en castellano o hacerme con ellas en francés o algo. (¿Alguien en la sala sabe si hay alguna más publicada, si Errata Naturae o cualquier otra editorial ha editado esas novelas? Porque, si no estoy mal informada, escribió tres sobre ese tema).

Y, cuanto más recuerdo este libro, más pienso que nos queremos mal y que tenemos que amarnos bien. ¡Qué buen libro!

 

Pues esto es todo lo que ha dado de sí mi verano lector. Iré publicando reseñas y, también, iré terminando los libros que tengo entre manos (a ver si la semana que viene, que parece que va a ser un poco más tranquila, finiquito El jilguero y puedo meterme con otras lecturas que me atraen más en este momento). ¿Qué habéis leído vosotros este verano? ¿Algo interesante? ¿Recomendaciones, por favor? Llenad los comentarios de títulos… ;)

Michel Houellebecq: ‘Plataforma’

Después de leer (e incluso «sufrir» con) dos novelas suyas el año pasado (El mapa y el territorio y Las partículas elementales), este verano he vuelto a Michel Houellebecq y su Plataforma. No me ha decepcionado en absoluto.

'Plataforma'

‘Plataforma’

Michel, parisino, funcionario, cuarentón, apocado y apático, incapaz de experimentar ninguna emoción, parte de vacaciones a Tailandia para olvidarse de todo y sumergirse en un paraíso de placer en el oasis del turismo sexual. Allí conoce a Valérie, directiva de ‘Nouvelles Frontières’ y con ella decide crear una red mundial de colonias turísticas en las que el sexo se practique libremente, los deseos estén en venta y la prostitución sea legal. Pero tras el éxito inicial la tragedia se precipita, motivada por integristas de toda laya… Una novela que ha conmocionado a Francia por su provocadora visión del cinismo erótico de la sociedad de consumo.

Aunque no me encuentro en ninguna crisis vital, leyendo a Houellebecq le doy vueltas al coco. Quizá porque creo que todo lo que he leído de él me lleva a la misma conclusión: estamos solos. La soledad impera. Y no hay esperanza. Y eso asusta.

Plataforma no es una excepción a esta conclusión. Estamos muy solos. Intentando relacionarnos de cualquier manera, sea o no aceptable. Y normalmente son relaciones egoístas, encaminadas a nuestro propio interés (¿placer?). Y entonces va Houellebecq y, ante este panorama que él mismo nos pinta, aprovecha para criticar todo, provocando, escandalizando a parte de la sociedad francesa, o de la manera que haga falta. ¿Que tengo que hablar de prostitución? Pues lo hago. ¿Que tengo que escribir sobre turismo sexual? Pues me saco esta novela de la chistera y a quien le choque que diga que hay franceses que se follan a niñitas tailandesas que se lo haga mirar porque vive en la inopia. ¿Que en la novela tiene que haber mucho sexo explícito? Pues no os escandalicéis quienes luego leéis el infame Grey y encima os gusta (porque, además, esto es mucho más real).

A mí me ha parecido una muy buena novela. Bien construida, buenos personajes, poniendo el dedo en la llaga y con una buena historia y un buen trasfondo detrás. La conclusión, como ya he dicho arriba, demoledora. Pero es lo que hay. Estamos, según Houellebecq (¿solo Houellebecq?), en una sociedad enferma para la que ya no hay solución. Estamos solos. Y moriremos todos solos. Fin del asunto.

¿Habéis leído Plataforma? ¿Qué os ha parecido? Como siempre, los comentarios son vuestros.

Marc Bernard: ‘La muerte de la bien amada’

Soy consciente de que os he estado dando un poco la chapa estos últimos días a quienes me seguís en otras redes sociales (Twitter o Facebook) con un libro que me ha dejado muy tocada y que me ha hecho reflexionar muchísimo. No sé si hago bien publicando la reseña tan poco tiempo después de haber acabado el libro; aun así, aquí está. Hoy hablamos de La muerte de la bien amada, de Marc Bernard.

'La muerte de la bien amada'

‘La muerte de la bien amada’

«Dos veces, y por mi culpa, estuve cerca de perderla. La conocí en el Louvre, ante la Venus de Milo, una mañana del otoño de 1938. Al mismo tiempo que ella rondaba la escultura, yo la rondaba a ella».

Hay que decirlo desde el primer momento: este libro es excepcional. Fue escrito en estado de gracia y desgracia a la vez. Desde el momento en que supieron que Else, la mujer del autor y narrador, iba a morir pronto, comenzó de verdad, para ella y para su marido, un nuevo y extraño periodo de felicidad. Fue la cima de su amor, el momento en el que se amaron mejor y en el que revivieron todo lo que su encuentro les había aportado a lo largo de la vida.

Gracias a esta narración —que obtuvo un gran éxito de crítica y público en Francia— descubrimos, además, la excepcional personalidad de Else Bernard. Siendo una joven judía, tuvo que huir de su país, Austria, para escapar del Holocausto, y se instaló en París durante algún tiempo. Tenía previsto partir hacia América, pero un día se encontró en el Museo del Louvre con aquel a quien no abandonaría ya. Comenzó así la historia, hoy mítica, que albergan estas páginas de Marc Bernard: su calidad humana y su eco son consecuencia de la gravedad de la temática, pero también, y sobre todo, del tono —a la vez apasionado y reflexivo, sugerente y preciso— con el que evoca la figura de su memorable esposa.

Dicen que una de las maneras de volverse inmortal es que un escritor o poeta se enamore de ti. Y eso es lo que le sucedió a Else Reichmann: el novelista Marc Bernard se enamoró de ella; y, a la muerte de Else, después de 31 años juntos, Bernard le dedicaría varias obras. La muerte de la bien amada es una de ellas. Y a mí este texto me ha dejado conmocionada.

La muerte de la bien amada son las reflexiones de Bernard a la muerte de Else, mezcladas con sus recuerdos de la historia de amor que vivieron. Y están tremendamente bien escritas (qué prosa: el tono justo para el tema tratado, el ritmo preciso, la palabra adecuada en cada ocasión… una delicia de leer). Y, además de una buena forma, un buen fondo que me ha hecho darle unas cuantas vueltas al coco.

En primer lugar, por el tema de la muerte. Más bien, la enfermedad y la muerte. Estoy excesivamente sensible con esto porque me trae muchos recuerdos (lejanos y más recientes). Y el después de la muerte… El duelo. Demasiado doloroso. Porque Bernard logra en el lector una empatía total. Sientes su dolor. Sientes su pérdida y el vacío.

Y la historia de amor… ¡Ay, señor Bernard, qué pena! Pero, a la vez, ¡qué envidia haber podido vivir algo así! Quizá porque últimamente tengo la sensación de que la gente se quiere mal (no me gusta nada lo que veo en las parejas de mi entorno), comprobar que un amor así, como el de Marc y Else (por muy «novelado» que aquí esté), es posible… me reafirma en mis convicciones y me devuelve la esperanza. Un amor tierno, dulce, profundo, pleno, en que ambos valoran al otro, ambos admiran al otro, ambos comprenden al otro… Flaco favor les hago a Marc y Else intentando calificar su amor. Es total, perfecto (en el sentido etimológico del término). Y cada vez estoy más convencida de que si no es así, si el amor no es esto, no merece la pena. Y si no se vive algo así, tampoco nada merece la pena…

Lo dejo aquí. Esta vez no hay citas en el Tumblr, porque, directamente, habría subrayado todo el libro. Así de poderoso es, así de bien escrito está. ¿Alguien lo ha leído ya? Os dejo los comentarios a vuestra disposición, como siempre.

Unamuno: 150 años

Hoy se celebra el 150.º aniversario del nacimiento de Miguel de Unamuno. Quienes sigáis el blog desde hace tiempo seguro que ya sabéis que es uno de mis escritores favoritos, al que acudo, leo y releo con mucha frecuencia.

Confieso que me costó que me gustara Unamuno. Empecé a leer sus obras en la adolescencia, y me temo que no las leí como debía. Y ahora me pregunto a menudo cómo es posible que no me gustaran Niebla o San Manuel Bueno, mártir la primera vez que las leí. Me resulta insólito. Tuvieron que pasar unos cuantos años (tampoco demasiados) para que empezara a disfrutar y a apreciar la obra de Unamuno en su justa medida. Y Unamuno es enorme, con sus luchas internas razón-corazón que tanto juego y calado proporcionan a su escritura.

Os invito desde aquí a leer a don Miguel. Desde su poesía, con gran influencia de Whitman, hasta sus ensayos más filosóficos (Del sentimiento trágico de la vida, por ejemplo). Y sus novelas, por supuesto. Yo me quedo, además de con las que ya he mencionado, que me resultan imprescindibles, con Amor y pedagogía, una tragedia disfrazada de comedia que es muy importante para mí.

De verdad, retomad a Unamuno. Y contadme en los comentarios qué os parece. ¿Conocéis su obra? ¿Lo leéis y releéis como yo?

Por cierto, acabo de ver un vídeo sobre el Bilbao de Unamuno que os enlazo como curiosidad (encima era de Bilbao, ¿qué más se puede pedir?). ;)

Libros no reseñados de enero a marzo

El otro día, alguien que había estado cotilleando la lista de los libros que he leído este año me preguntó a ver por qué no doy mi opinión sobre los libros de los que no he escrito reseña. No me pareció mala idea. Además, desde abril, he ido escribiendo entradas con las lecturas de cada mes (me quedan los meses de verano, que ya llegarán) y ahí sí cuento qué ha pasado con libros que, por circunstancias muy diversas, no he reseñado. Tenéis aquí los posts correspondientes a abril, mayo y junio. Y, ahora, me meto en harina con el primer trimestre del año (solo voy a hablar de los no reseñados; en la lista tenéis enlaces a las reseñas de aquellos libros a los que sí he dedicado una entrada en exclusiva).

Enero

kundera-ridiculos

‘El libro de los amores ridículos’

Milan Kundera: El libro de los amores ridículos

Tal vez por haber sido escritas en el periodo más feliz de la vida de Milan Kundera (entre 1959 y 1968), según sus propias palabras, estas narraciones son las más alegres, las más seriamente desvergonzadas y las más reflexivamente divertidas de su obra. La farándula de personajes hedonistas que desfila aquí ante nosotros en busca de los juegos múltiples y contradictorios de la amistad, el amor y el sexo no puede sino incitar a la risa, atrapados como están en el mundo loco de severidad, hermetismo e inquisición que les rodea. Una risa auténtica, traviesa; un humor sabio, sagaz y gozador, al que ya nos tiene acostumbrados el autor de La insoportable levedad del ser.

Fue mi primer libro de este año 2014. ¿Me gustó? Sí, pero no me maravilló. No os llevéis a engaño, lo disfruté mucho y me pareció una buena manera de comenzar mi año lector. Pero no me maravilló. Y Kundera es capaz de maravillar(me) y mucho más. ¿Lo recomendaría? Sí, ¡por supuesto! Poco más que añadir, salvo un montón de citas recopiladas en el Tumblr. ;)

 

Febrero

'Mendel, el de los libros'

‘Mendel, el de los libros’

Stefan Zweig: Mendel, el de los libros

Narra la trágica historia de un excéntrico librero de viejo que pasa sus días sentado siempre a la misma mesa en uno de los muchos cafés de la ciudad de Viena. Con su memoria enciclopédica, el inmigrante judío ruso no solo es tolerado, sino querido y admirado por el dueño del café Gluck y por la culta clientela que requiere sus servicios. Sin embargo, en 1915 Jakob Mendel es enviado a un campo de concentración, acusado injustamente de colaborar con los enemigos del Imperio austrohúngaro. Un breve y brillante relato sobre la exclusión en la Europa de la primera mitad del siglo xx.

Un libro cortísimo que narra una historia muy dura y triste. He leído tres libros de Zweig este año y tengo que reconocer que me han encantado los tres. Este es especialmente entrañable para cualquier amante de los libros. Recomendadísimo.

 

'Veinticuatro horas en la vida de una mujer'

‘Veinticuatro horas en la vida de una mujer’

Stefan Zweig: Veinticuatro horas en la vida de una mujer

—¿Usted no encuentra, pues, odioso, despreciable, que una mujer abandone a su marido y a sus hijas para seguir a un hombre cualquier, del que nada sabe, ni siquiera si es digno de su amor? ¿Puede usted realmente excusar una conducta tan atolondrada y liviana en una mujer que, además, no es ya una jovencita y que siquiera por amor a sus hijas hubiese debido preocuparse de su propia dignidad?

¿Os imagináis que un buen día, sin pensarlo, dejáis todo por amor? Pues eso es lo que hace la protagonista de esta novela, que nos engancha desde la primera línea hasta el punto final. Un genio, Zweig. Y la prosa, como siempre, realmente magistral. Buenísima novela. ¿Recomendable? Cien por cien. Ya estáis tardando…

;)

 

Marzo

'Debí decir te amo'

‘Debí decir te amo’

Juan Gelman: Debí decir te amo

A raíz de la muerte del poeta Juan Gelman el pasado mes de enero, me hice con Debí decir te amo y lo devoré.

Decir que me gustó es quedarme muy corta. Sabéis que no leo mucha poesía (bueno, voy a temporadas, aunque últimamente no es lo mío, no es el género al que más acudo), pero encontrarse con obras tan sublimes como esta merece muchísimo la pena.

 

 

'Romance en París'

‘Romance en París’

Franz Hessel: Romance en París

Por las calles de París, «la más carnal de todas las ciudades», pasean un hombre enigmático y una joven alemana que tendría que mejorar su francés. Lotte, la joven, quiere descubrir la «verdadera vida» de la ciudad, y su acompañante se presta, maravillado, a ayudarla en su iniciación. Corre el año 1912 y París vive un momento de ingenua y arrolladora felicidad: es el paraíso de artistas bohemios, escritores de mil lenguas distintas, mujeres alocadas y sus maridos burgueses (o viceversa). Sin embargo, la Primera Guerra Mundial pondrá muy pronto un fin brutal a esta fiesta, y Lotte y su acompañante parecen intuir ya, entre el champagne y las guirnaldas, las grietas de un tiempo y una vida que se deshacen.

Este libro no lo reseñé en su día porque no me gustó mucho. Al principio, sí; pero luego mi interés fue decayendo por momentos y, aunque lo terminé, no me gustó. Y lo lamenté, porque la persona que me lo dejó pensaba que me iba a encantar, como le había encantado a ella. Pero no. Aun así, considero que, intereses y gustos personales aparte, es una buena novela, bien escrita y que merece una oportunidad.

Ya está. Con esto, todo cubierto hasta junio. Ya hablaremos de julio, agosto y septiembre más adelante. Como siempre, si queréis comentar cualquier cosa, podéis hacerlo abajo.

Christopher R. Beha: ‘Qué fue de Sophie Wilder’

Supongo que, una vez llegado el otoño, no puedo seguir alargando mi «descanso» veraniego, así que aquí vuelvo, llena de ideas y con muchos libros que comentar en la recámara. Y empiezo curso con una novela que me encantó cuando la leí hace ya unos meses. Por cierto, fue un regalo de cumple (tardío, por problemas logísticos), así que quiero darle las gracias desde aquí a la persona que me la compró: ¡gracias, A., la disfruté muchísimo! La novela de la que os voy a hablar hoy, Qué fue de Sophie Wilder, es una preciosidad. Habrá que seguirle la pista a su autor, Christopher R. Beha… 

'Qué fue de Sophie Wilder'

‘Qué fue de Sophie Wilder’

Charlie Blakeman vive en Washington Square, Nueva York, ha publicado una novela que ha pasado sin pena ni gloria y, aunque se supone que está escribiendo otra, dedica su tiempo a trasnochar con aspirantes a artistas en el apartamento que comparte con su primo.

Un día se reencuentra por casualidad con Sophie Wilder, su novia de la universidad con la que rompió diez años antes y a la que no ve desde entonces. Sophie le empieza a contar cómo ha sido su vida desde que se separaron: el inicio de su carrera literaria, su matrimonio y también la temporada que pasó cuidando de un enfermo moribundo. Cuando Sophie vuelve a desaparecer, Charlie querrá saber qué fue de Sophie Wilder.

Publicada recientemente en EE. UU. con gran éxito de crítica, Qué fue de Sophie Wilder es una novela clásica en el mejor sentido de la palabra: una novela inteligente, conmovedora y bien armada, que aborda algunos de los grandes temas de la literatura, como la amistad, el amor o la fe.

Imaginaos por un momento que meten en una coctelera facetas de vuestras vidas que son especialmente significativas para vosotros, agitan un poco y se sacan de la manga una novela de lo más tierna y conmovedora. Pues eso fue exactamente lo que sentí al leer Qué fue de Sophie Wilder: algunas de mis vivencias, recuerdos, historias actuales, comeduras de tarro… encarnados sobre todo en Sophie, la coprotagonista de esta historia.

La novela toca tantos temas que no sé por dónde empezar. Podría hablaros de cómo Sophie cuida a un enfermo terminal de cáncer. O de su descubrimiento de la fe y su conversión. O de su rebeldía con respecto a esa fe. De su divorcio. Podría comentar el vagar sin rumbo en la vida, un tanto perdido, de Charlie… (yo tengo la sensación de que tampoco Sophie sabe por dónde le da el aire, aunque sea la más decidida y valiente de la historia). Pero no me voy a detener en estas cuestiones, aunque sean importantísimas para la novela, para comprender a los personajes e, incluso, para empatizar con ellos, para tener una visión global de lo que se está leyendo. Me alargaría en exceso y casi prefiero dejaros con la miel en los labios y que, si tenéis curiosidad, acudáis a la novela.

En lo que sí quiero detenerme es en la historia de amor de Charlie y Sophie. Son el perfecto ejemplo de los encuentros y desencuentros que todos vivimos en algún momento. Porque, como me repite constantemente un amigo, la gente se encuentra, se desencuentra, se vuelve a encontrar… Y su historia, realmente, se podría resumir así: encuentro, desencuentro y reencuentro. Si no fuera porque es todo mucho más complicado… Y porque cuando existen ciertos sentimientos, a veces, ni los desencuentros son tales, ni los reencuentros son tan casuales (para mí, las casualidades no existen, y eso se refleja muy bien en la novela). Quizá Charlie y Sophie han estado diez años separados, pero solo físicamente. Porque Charlie jamás ha olvidado a Sophie. Y le sigue la pista. Y lee, disimuladamente y desde la sombra, todo lo que ella escribe. Y, en silencio, la echa de menos y está perdido. Y ella, viviendo más y de forma, quizá, más intensa, pero anhelando exactamente lo mismo: reencontrarse con el otro sin saber que él se siente igual. Os copio una cita:

Todo ese tiempo que yo había estado pensando en ella, ella también había pensado en mí. Había querido para nosotros la misma vida que yo, aun cuando no creyera que fuera posible.

Y, en la espera, en el anhelo, el desconocimiento de si la historia está acabada del todo o no. Pero, claro, aquí Charlie y Sophie juegan con ventaja (y aquí viene un aspecto del libro que me parece interesantísimo): ambos son escritores. Y la vida para ellos es escritura. Y el otro es una invención, un personaje (de hecho, Charlie llega a afirmar «Sophie Wilder me inventó»). Y la vida se escribe:

—¿De verdad tienes que irte?
—Sí —dije.
—Ojalá las cosas fueran de otra manera. 
Se inclinó hacia mí y me besó.
—Entonces escríbelo de otra manera.

 Se escribe la vida, se escribe el amor, se escribe al otro… Y cuando no queda más, cuando se está perdido, se escribe como único medio de salvación posible:

Y cuando ya era demasiado tarde para salvar a nadie, ni siquiera a mí mismo, me puse a escribir.

En realidad, ¿no nos escribimos siempre los unos a los otros, sobre todo en las relaciones amorosas? Lo hacemos inconscientemente, pero nos escribimos y nos marcamos y nos cambiamos de rumbo. Nos inventamos. Nos creamos. Nos recreamos. Constantemente. Yo os invito a comprobar cómo se descubren, cómo se escriben, cómo se reencuentran y cómo se aman Charlie y Sophie. Y cómo aderezan toda esa historia con Vida, así, con mayúscula. Con amistad, con fracasos, con risas, con muerte, con casas llenas de gente y piscinas vacías, con fe, con pastillas, con libros, con borracheras, con música, con viajes…

Y no puedo dejar de citar un tuit de una lectora de esta novela (no fui yo, lo prometo, esto no es eso de «una amiga»), que retuitearon desde Libros del Asteroide, y que me parece un final perfecto para esta entrada. Decía esta chica que «Qué fue de Sophie Wilder es la vida que va pasando mientras decidimos cómo vivirla». Pues eso. Vivamos… (Hablando de Libros del Asteroide, creo que este año, conmigo, se llevan la palma: entre esta novela, la de ¡Melisande! ¿Qué son los sueños? y otra recién publicada [Canciones de amor a quemarropa] de la que os hablaré lo antes posible… me tienen más que conquistada).

Os dejo los comentarios abiertos, como siempre, a la espera de vuestras impresiones. Y os dejo también el enlace al Tumblr con citas de esta novela. Merecen la pena.

Reflexiones (XLII)

«Los libros son peligrosos. Los buenos deberían llevar una etiqueta: “Esto podría cambiar tu vida”».

Helen Exley
Escritora



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