Entradas archivadas en Ortotipografía

Saludo en cartas

Aunque escribí sobre él hace ya un tiempo, creo que está más que justificado que vuelva a traer este tema al blog porque veo errores a diario relacionados con él.

En la apertura de cartas y correos electrónicos, se deben usar los dos puntos y no la coma como se hace habitualmente por influencia del inglés. Pongo ejemplos:

Estimado Sr. García: √
Estimado Sr. García,
×

Hola, Marta: √
Hola, Marta, ×

 

 

Idiomas

La entrada de hoy va a ser muy breve. Solamente quiero recordaros que los nombres de los distintos idiomas, en castellano, se escriben en minúscula.

Habla con fluidez francés, inglés y alemán. √
Está estudiando chino mandarín.

Le ha costado mucho lograr hacerse entender en ruso.

Aprender esperanto
es muy sencillo. √

Por lo tanto, debemos desechar la costumbre de escribirlos con mayúscula, cada vez más de moda posiblemente por influencia del inglés (y no del Inglés).

Direcciones electrónicas y de correo electrónico

¿Alguna vez os habéis preguntado si existe alguna forma específica para expresar las direcciones electrónicas o de correo electrónico en nuestros textos? Sí que la hay, sobre todo cuando el texto es plano, sin formatos.

Para expresar estas direcciones, debemos encerrarlas entre diples o antilambdas, es decir, los «menor que» y «mayor que» de toda la vida (que se llaman así, diples o antilambdas). Además, esto nos permite seguir con la puntuación normal en caso de necesitarlo (escribir un punto final o una coma después). Por lo tanto, escribiremos las direcciones como sigue:

Podéis encontrar información sobre mi trabajo en <http://mobas.es>. (Como veis, incluso puedo acabar la frase con su punto final).

Si queréis poneros en contacto conmigo, podéis hacerlo escribiendo a <monica@mobas.es>; la dirección para asuntos relativos al blog o para dejar dudas, cuestiones o sugerencias es <blog@mobas.es>. (Como se puede apreciar, usamos la puntuación como deberíamos y podemos emplear un punto y coma, punto, etc.).

Esto sirve, como ya he apuntado, para texto plano, así como para las referencias bibliográficas (en que, cada vez con mayor frecuencia, tenemos que mencionar artículos aparecidos en la red).

Estados Unidos

Como siempre la veo mal escrita, he decidido dedicar una entrada a la abreviatura correcta para Estados Unidos. Es EE. UU.

En realidad, son dos abreviaturas. En primer lugar, se abrevia Estados, que, como es plural, se hace duplicando la letra e: EE. Después, punto (por ser abreviatura). Luego, el espacio que escribimos normalmente en Estados Unidos entre las dos palabras. Y, por último, la abreviatura de Unidos; al ser plural, se duplica, como pasaba con Estados. En resumen: EE. UU.

Existe también la sigla (que no abreviatura) EUA, sin puntos y todo junto, que sería el equivalente de USA (cuyo uso está censurado por ser inglés) y que no se emplea tanto como la abreviatura.

Así que, a partir de ahora, EE. UU.

Símbolo del porcentaje (segunda entrada)

El pasado mes de julio dediqué una entrada al símbolo del porcentaje. La norma ha cambiado con las nuevas propuestas ortográficas de la RAE y, aunque lo añadí en un comentario, para que no quede olvidado, prefiero rescatarlo. Así me aseguro de que todo el mundo se ha enterado de cómo se escribe ahora.

Si bien antes comentábamos que el símbolo del porcentaje se escribía pegado a la cifra a la que acompañaba (y destacábamos que se trataba de una excepción), la RAE ahora dice que esa excepción no tiene razón de ser, así que, a partir de ahora, debemos escribir el símbolo separado de la cifra, a poder ser por un espacio fino —con los programas de maquetación es bastante sencillo escribir un espacio fino, pero, al menos yo, no tengo ni idea de si es posible hacerlo con un procesador de textos corriente—. Ya había voces que defendían esta postura…

Así que, aquí está el mismo ejemplo que escribí allá por julio, pero ahora el correcto es el que lleva el símbolo separado…

La etiqueta de ese producto dice que elimina el 99,99% de los agentes patógenos. ×
La etiqueta de ese producto dice que elimina el 99,99 % de los agentes patógenos. 

Galletas maría

Cuando le comenté a mi hermano el otro día que, mientras desayunaba, se me había ocurrido escribir una entrada sobre galletas, me dijo que me estoy empezando a obsesionar un poco con el blog. Pero me pareció que el tema podía tener su intríngulis, así que, aquí lo tenéis.

Aunque soy más de pan tostado, últimamente he variado mi desayuno habitual y me ha dado por las galletas, en concreto, las galletas maría. Y entonces, un día me da por pensar, mientras las mojo en leche, en cómo se escribe ese maría y por qué, y de dónde viene el nombre. Y, una vez descubierto todo esto, lo comparto aquí con todo el mundo… ¡Lo que da de sí un buen desayuno!

Galleta maría

Galletas maría

Las galletas maría son una creación del repostero inglés Peek Freans, quien las elaboró por primera vez en 1874 para conmemorar la boda entre la gran duquesa María Alexandrovna de Rusia y Alfredo de Sajonia-Coburgo-Gotha, duque de Edimburgo. Se hizo rápidamente muy popular por toda Europa, especialmente en España y Portugal. Curioso que un dulce con un origen tan aristocrático haya evolucionado a algo tan común y cotidiano…

Por supuesto, el nombre de la galleta viene del nombre de la novia, la gran duquesa María. Sin embargo, y aunque provenga de un nombre propio, en la expresión que nos ocupa maría se escribe en minúscula.

Realmente, los nombres de alimentos, platos elaborados, cócteles, etc. se escriben con minúscula (paella marinera), aunque si la denominación incluye algún nombre propio, este conserva la mayúscula (tarta de Santiago). No obstante, cuando el nombre pasa a designar por sí solo ese plato o la bebida en cuestión, se escribe con minúscula (macedonia, magdalena, bloody mary).

Precisamente eso es lo que ha pasado con las galletas maría, cuyo nombre se ha lexicalizado (se ha vuelto «común») y ahora podemos hablar de marías, en minúscula y plural, para referirnos a ellas sin problemas.

Tomó para merendar cuatro marías mojadas en café.
La base de la tarta se elabora a base de galletas maría machacadas mezcladas con mantequilla.
Tiene antojo de tomar una (galleta) maría con leche condensada.

Los templarios

Tengo estos días entre manos un libro sobre batallas medievales que me está trayendo por la calle de la amargura. La traducción no está muy bien y me las estoy viendo y deseando para que quede algo decente. Lo «bueno» es que me han surgido algunas dudas sobre aspectos lingüísticos que he podido resolver y hoy os voy a hablar de una de ellas.

¿Cómo se escriben los nombres de las órdenes militares religiosas? ¿Se debe escribir los templarios o los Templarios? ¿Hay que usar la mayúscula al hablar del Temple o dejarlo en minúscula, temple? ¿El sustantivo orden va en mayúscula o minúscula? Pues vamos por partes…

1) Nombres de las órdenes: se escriben con mayúscula todos los sustantivos y adjetivos que formen parte de él.

La Orden del Hospital de San Juan fue fundada originalmente para cuidar de los peregrinos.
Los caballeros de la Orden del Temple
usaban como distintivo un manto blanco con una cruz roja dibujada.

2) Nombre «abreviado» especificativo de las órdenes: se escriben con mayúscula inicial.

Los caballeros del Temple usaban como distintivo un manto blanco con una cruz roja dibujada.

3) Sustantivo orden: se utiliza la mayúscula cuando forma parte del nombre de la orden, pero no para referencias genéricas (en esos casos va en minúscula).

El último gran maestre de la orden (templaria) fue fray Jacques de Molay.

4) Nombres derivados de los miembros de la orden: se escriben en minúscula.

El último gran maestre de los templarios fue fray Jacques de Molay.
Los caballeros teutones
sufrieron una terrible derrota en la batalla de Tannenberg.
Los hospitalarios,
en un principio, cuidaban de los peregrinos.

Estas normas no solo se aplican a las órdenes religioso-militares, sino a cualquier tipo de orden religiosa. Así, hablaremos de los jesuitas (con minúscula), nos referiremos genéricamente a la orden jesuita (en minúscula), pero escribiremos en mayúscula el nombre «oficial» de la orden, esto es, Compañía de Jesús (que es como se llama realmente esta en concreto).

Títulos de publicaciones

A raíz de una pregunta que alguien me dejó el otro día en Formspring, se me ha ocurrido que podría ser buena idea recordar cómo se escriben los nombres de las publicaciones o los títulos de los libros.

Los nombres de periódicos, diarios, revistas, etc. se escriben en cursiva (por ejemplo, El País, El Mundo, El Correo, Hola, Muy interesante, etc.). También los títulos de los libros van en cursiva, pero no así los nombres de los capítulos o los artículos de cualquier tipo de publicación. Estas partes del todo van entrecomilladas; es decir, el todo lo ponemos en cursiva y la parte, entre comillas.

Esto es importante tenerlo en cuenta, por ejemplo, cuando estamos confeccionando bibliografías.

¿Se escribe ‘Navidad’ o ‘navidad’?

Había pensado escribir sobre esto y, además, me lo preguntaron también en Formspring el otro día. Navidad, ¿con mayúscula o minúscula? Antes de contestar, por si acaso y para no meter la pata, quería consultar la nueva Ortografía de la RAE, porque podía haber cambios al respecto. Y, por fin, ya puedo dar una respuesta que no esté desfasada (aunque, al menos esto, no ha cambiado).

Navidad va en mayúscula, por ser el nombre propio de una festividad religiosa. Escribiremos, por tanto, «feliz Navidad».

Raya y diálogos

Como lo prometido es deuda, vamos a tratar, por fin, que sé que muchos lo estáis esperando, el asunto de la raya en los diálogos. Para el resto de usos de la raya, podéis visitar el artículo que publiqué al respecto la semana pasada. Voy a poner un diálogo de ejemplo en que se puede ver toda la casuística (o eso creo):

—¿Vas a venir? (1)
—Sí, aunque tengo que pasarme por casa de María primero —dijo él.
(2)
—¿A casa de María? Yo también tengo que ir —contestó ella rápidamente—.
Pásate antes por aquí y vamos juntos. (3)
—Bien, pero prométeme que me ayudarás a cargar las cosas en el coche —añadió—,
¡no te escaquees como haces siempre! —exclamó a sabiendas de las intenciones de ella. (4 y 5)
—¡Que no, pesado! ¡Hasta ahora! Y no te des excesiva prisa, que tengo que prepararme antes de que llegues. —Colgó
el teléfono y se volvió hacia el armario con gesto nervioso. (6)

Sé que el diálogo es un poco tonto, pero ilustra todos los casos y combinaciones posibles de rayas y signos de puntuación en los diálogos. Como se puede comprobar, la raya se une a la palabra que la sigue (o la precede, dependiendo de si es de apertura o cierre).

El punto 1 es el caso más sencillo que nos podemos encontrar: raya de comienzo de diálogo e intervención.
El número 2 es igual, salvo que, al final, interviene el narrador: como el parlamento no sigue después del inciso del narrador, no se utiliza raya de cierre.
Con el punto 3 quiero ilustrar qué ocurre cuando la interrupción del narrador no acaba la frase, sino que continúa el diálogo: se cierra la raya y el signo de puntuación (normalmente un punto, pero puede ser cualquiera) va detrás de esa raya de cierre.
Los casos 4 y 5 comparten un rasgo muy importante que hay que tener en cuenta, el verbo principal de la interrupción del narrador: si es un verbo de habla (decir, responder, replicar, comentar, indicar, exclamar, preguntar, etc.), va en minúscula, aunque justo delante haya un signo de puntuación similar al punto (es decir, el de la exclamación o la interrogación); también hay que notar que los signos de puntuación, en ese caso, van detrás de la raya de cierre.
Por último, el caso 6 es el ejemplo de cuando el verbo del narrador no es de habla: si la frase ha terminado y la interrupción no está introducida por un verbo de habla, el signo de puntuación va delante de la interrupción y el verbo (o la palabra que introduzca el inciso) va en mayúscula.

Asimismo, hay que mencionar que, en la edición de obras teatrales, se coloca un punto antes de la raya para separar el nombre del personaje de su intervención:

Carmen.—¿Vas a venir?
Pedro.—Sí, aunque tengo que pasarme por casa de María primero.



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