Entradas archivadas en Léxico

México

He pensado que hoy podríamos viajar de nuevo, aunque sea con la imaginación. Y esta vez… ¡nos vamos a México!

Chichen-Itza

Chichen-Itza

La forma que la RAE recomienda para escribir este topónimo es México, con x, aunque se pronuncia igual que si se escribiera con j. Por extensión, todas las palabras de la misma familia (mexicano) se escriben también con x. Esta grafía x conserva aquí un antiguo valor fonético, equivalente a nuestra actual letra j, que ha quedado en este sustantivo y otros de origen similar (Oaxaca y Texas).

Aunque la grafía Méjico también está aceptada, se recomienda emplear México, forma mayoritaria en ese país. ¿Nos hacemos un viajecito a México…? ¡Ándele, güey!

La fotografía la he tomado prestada de la Wikipedia.

Color castaño claro…

¿Cómo se llama este color? Espero que lo veáis bien y los monitores no nos jueguen una mala pasada…

Beis

Castaño claro...

¿Y cómo se escribe el nombre de este color…?

Es beis (o castaño claro). Conviene emplear la forma castellanizada beis que la afrancesada de origen beige (si bien en Hispanoamérica aún se utiliza más beige). El término beis es invariable en plural:

Para la decoración de su salón utilizó tonos beis y azules. √

Estrés

Lo siento. Prometí en la última entrada al menos tres artículos semanales y, a la primera de cambio, fallo en el intento. El problema es que estoy desbordada: quiero hacer mil cosas y no llego. Y el blog, entre otras cosas, lo está sufriendo.

Pues sí, podría decirse que estoy estresada. Escrito así, con e inicial. De hecho, estrés está admitido por la RAE (junto con estresar y estresante). Su significado es ‘tensión provocada por situaciones agobiantes y que origina reacciones psicosomáticas’, que es justo lo que me está pasando (tengo problemas hasta para dormir, porque me despierto sobresaltada pensando en todo lo que tengo pendiente). Una curiosidad más sobre la palabra estrés: su plural es estreses, aunque suene a rayos.

Esta semana sí que voy a intentar escribir algún artículo. Palabra de correctora estresada…

Ayuda: origen de la expresión ‘sin trampa ni cartón’

Hoy necesito vuestra ayuda (a ver si hay algún filólogo por ahí que sepa responder esta duda). No tenemos ni idea de dónde ha surgido la expresión sin trampa ni cartón. ¿Qué tiene que ver el cartón ahí? ¿Alguien lo sabe? ¡Iluminadnos, por favor!

Aloha!

¡Nos vamos de viaje! Virtualmente, eso sí. Y nos toca visitar unas islas del Pacífico, paraíso de surfistas, pertenecientes a Estados Unidos. El archipiélago está formado por ocho islas, y más de uno ha soñado con ir allí en más de una ocasión ¿Sabéis de qué islas estoy hablando? Y, lo más importante en este blog, ¿sabéis cuál es su grafía correcta en castellano? Os doy una pista más a modo de ilustración:

Aloha

Aloha!

Por supuesto, estoy hablando de las islas Hawái, con tilde y una sola i al final. :)

Su gentilicio es hawaiano (también con una única i) y tanto el topónimo como el gentilicio se pronuncian aspirando ligeramente la h- inicial: [hauái, hauaiáno].

La imagen la he tomado prestada de hawaiimagazine.com.

El curioso caso del verbo ‘enervar’

María me enerva…

Probablemente, al leer la frase anterior, casi todos habréis colegido que María me saca de quicio y me pone nerviosa. ¿Y si os dijera que lo que yo quería decir es que me debilita y me quita las fuerzas o, incluso, que me relaja? ¿Pensaríais que me he equivocado al elegir el verbo?

El verbo enervar es bastante curioso en cuanto a su significación. Originalmente, en su sentido etimológico, enervar significa ‘debilitar’ o ‘relajar’:

Se quedó tumbado, tranquilo y enervado (= relajado).

Este significado sigue vigente. Sin embargo, en el siglo xix, se introdujo una nueva acepción a través del francés, la de ‘excitar’ o ‘irritar’, que es la que se utiliza ahora con mayor frecuencia.

No puedo evitarlo, su actitud chulesca me enerva (= me irrita).

Ambos usos están aceptados en la lengua culta y pueden emplearse sin riesgo de censura (solo hay que comprobar la definición del DRAE). No obstante, por las posibles confusiones que pudiera acarrear su uso, yo recomiendo utilizarlo con prudencia y, a poder ser, contextualizando el verbo para que no puedan quedar dudas.

Con su voz chillona, María me enerva (= me irrita).
Con su hablar pausado y su voz suave, María me enerva (= me relaja).

De todas formas, lo más probable es que, ante un caso de duda, el significado que necesitemos sea el de ‘irritar’.

‘Digresión’

La acción de interrumpir un discurso e irse, como popularmente se dice, por los cerros de Úbeda, se llama digresión. Es incorrecto (y da sensación de pobreza léxica) emplear disgresión (con ese).

A ese profesor no se le sigue bien por las continuas disgresiones que hace… ×
A ese profesor no se le sigue bien por las continuas digresiones que hace…

Tendencia a alargar las palabras

Existe, hoy en día, una tendencia exagerada a alargar palabras mediante el empleo de sufijos. En ocasiones pensamos que cuanto más largas y complejas sean las palabras de nuestro discurso, este parecerá más culto. No obstante, muchas veces conseguimos el efecto contrario: un texto excesivamente pedante y recargado.

A continuación tenéis una lista de palabras que, aunque no son incorrectas, deben utilizarse con cautela y sin abusar de ellas:

  • Influenciar por influir.
  • Culpabilizar por culpar.
  • Paralización por parálisis (en determinados contextos).
  • Posicionamiento por posición.
  • Concretizar por concretar.
  • Intencionalidad por intención.
  • Regularización por regulación.
  • Peligrosidad por peligro.

Porque somos de Bilbao…

Nacer en la capital del mundo marca. Es inevitable. No todo el mundo tiene el privilegio de haber nacido en Bilbao (aunque los de Bilbao nacemos donde nos da la gana); y, cuando se respira Bilbao desde la infancia, el carácter se forja de una manera muy determinada y genuina, que nos hace fanfarrones, orgullosos, generosos… Y, por supuesto, eso se refleja al hablar. ¿Cuántos de vosotros os atreveríais a entrar en una librería y pedir un mapamundi de vuestra ciudad? Eso solo lo hacemos los bilbainos (con diptongo, que es como lo pronunciamos nosotros a pesar de que la RAE se empeñe en decirnos que es hiato y nos coloque la tilde).

Ahora ya fuera de bromas (¿o no lo son?), Bilbao tiene, como todos los lugares, su léxico propio. Palabras que todo bilbaíno entiende, pero que dejarían con la boca abierta a más de un viajero que se acercara a estas tierras… Por eso, y como buena bilbaína que soy, he decidido dedicar este artículo a esos vocablos bilbaínos (y, por ende, vizcaínos), propios, nuestros, que nos caracterizan tanto como la devoción por la Amatxu de Begoña, las salidas a tomar txikitos por las Siete Calles o el fervor por los leones de San Mamés.

Varias consideraciones previas. La primera es que en Bilbao hay dos lenguas oficiales, el castellano y el euskera, y esa convivencia de las lenguas hace que se mezclen con cierta asiduidad; de ahí que muchas de las palabras que veamos sean, en realidad, términos provenientes del euskera. La segunda es que algunas de estas palabras están en pleno uso pero otras van desapareciendo; yo las he tomado del Lexicón etimológico, naturalista y popular del bilbaino neto compilado por un chimbo (1896), de Emiliano de Arriaga (1844-1919). Y, por último, que es habitual ver estas voces con su grafía euskera, pero yo las he tomado tal como aparecen en el Lexicón, adaptadas al castellano (aviso, por si acaso, por si os duelen los ojos al ver Bocho en vez de Botxo).

Bocho: Es como llamamos a Bilbao en Bilbao. Viene de la voz castellana boche y significa ‘cavidad, agujero’. Bilbao, al estar rodeada de montañas, está como en un agujerito, un bocho.

Babasorro: Así es como llamábamos, algo despectivamente, a los oriundos de Vitoria (con los que siempre ha habido cierta rivalidad, aunque nada comparable con la que tenemos con los de San Sebastián; rivalidades sanas, no penséis mal). Viene de la voz vasca babazorro, literalmente ‘vaina de habas’.

Chimbo: A los alaveses no les gustó lo de babasorro y nos empezaron a llamar chimbos, nombre de un pájaro muy frecuente antiguamente en Bilbao. Pero a los bilbaínos, tan orgullosos de sí mismos y sus cosas, les encantó el mote y lo han perpetuado. Y no es esta la única palabra típica de Bilbao que haga referencia a los chimbos. Incluso había un barquito muy famoso (creo que ahora hay otro), que recorría la ría y se llamaba Chimbito. Por no hablar del jabón Chimbo (uno tipo Lagarto).

Chimbera: Ya hemos apuntado que en Bilbao había muchísimos ejemplares de chimbos (aves paseriformes de la familia Muscicapidae, género Sylvia). Era costumbre ir a cazarlos para después consumirlos por su agradable sabor. Los chimbos se cazaban con la chimbera, que es como llamamos a la carabina o escopeta de aire comprimido.

Chirene: Adjetivo que se le atribuye al bilbaíno gracioso, con salero, siempre orgulloso de ser de Bilbao. Las ocurrencias de los chimbos chirenes serían las chirenadas.

Goitibera: Es un carrito, fabricado artesanalmente, normalmente de forma triangular y con tres ruedas. Son, aún hoy, muy populares las carreras y bajadas de goitiberas siempre que hay un festejo. Goitibera viene del euskera, goitik behera, literalmente ‘de arriba abajo’.

Tripaundi: Significa ‘tripa grande’. Es como llamamos al típico bilbaíno tripón, glotón, gastrónomo insaciable. Y es que ya se sabe que comer bien, en Bilbao, es una religión.

Mocordo: Porque comer mucho tiene sus consecuencias… Os copio lo que decía Emiliano de Arriaga: «(Del eusk. mokordo). Humana defecación, siempre que sea producto de persona robusta y sanota y aparezca según su calibre ya a modo de chorizo, de morcilla, o de lingote ligeramente curvo, bien enjuto y solidificado…». Sin comentarios. Perdonad que me haya puesto tan escatológica (aunque era divertida la definición, ¿no?). Esta palabra es conocidísima en Bilbao y, de hecho, poca gente sabe cómo llamar a semejante elemento en castellano (mojón, por cierto).

Sirris: En palabras de Emiliano de Arriaga: «Hacer sirris a una muchacha es pasar la mano disimuladamente o no, haciéndole caricias o carantoñas más o menos intencionadas».

Ganorabako: Del euskera, ganora, ‘modo, manera’, y bako, ‘sin’. Es la persona sin cabeza ni fuste para nada.

Coitao: Viene de cuitado y es el buenazo, inofensivo…

Sinsorgo: Es mi favorita, la empleo muchísimo. Es la persona insustancial y de poca formalidad. Las cosas que hacen los sinsorgos son sinsorgadas.

Arrecho: Según de Arriaga, «bien portado, entero, varonil y enérgico».

Arlote: Aunque es palabra castellana, con el significado de ‘descuidado, desaseado’ o de ‘bribón, holgazán’, en Bilbao se le añadió una nueva acepción y se aplicaba el término a quienes se ponían el mundo por montera…

Pitolerdo: Esta también se utiliza en mi familia. Es el que se pasa de lerdo, es decir, el archilerdo.

Hay muchas más y, por supuesto, muchas no son exclusivas de Bilbao, se han ido extendiendo. Espero haberos sacado alguna sonrisilla. Y si en vuestros lugares de origen tenéis palabras propias, contádnoslas en los comentarios.

Redundancias

Redundancia es la repetición de información contenida en un mensaje. Las expresiones redundantes que voy a indicar a continuación se emplean con mucha frecuencia y, sin embargo, no son recomendables, pues ofrecen datos duplicados innecesariamente e imagen de pobreza léxica.

  • Subir arriba. Subir quiere decir ‘recorrer yendo hacia arriba, remontar’; es decir, en el significado del verbo ya está especificada la dirección, por lo que es totalmente innecesario añadir arriba. Este ejemplo nos sirve para otras expresiones como bajar abajo, entrar adentro, salir afuera…
  • Proyecto de futuro. Agregar el de futuro no es necesario, puesto que este matiz ya está incluido en el significado del término proyecto, ‘designio o pensamiento de ejecutar algo’.
  • Protagonista principal. El diccionario define protagonista como ‘personaje principal de la acción en una obra literaria o cinematográfica’; es evidente, por tanto, que todos los protagonistas son principales.
  • Volver a releer, volver a revisar. El prefijo re- ya indica repetición; esto es, releer significa ‘volver a leer’; revisar, ‘volver a ver’…
  • Bifurcarse en dos direcciones/caminos/carreteras… Son numerosas las ocasiones en que nos podemos encontrar frases como La carretera se bifurca en dos caminos al cruzar el puente; pero bifurcarse quiere decir ‘dividirse en dos’, por lo que La carretera se bifurca al cruzar el puente es suficiente.


Copyright © 2009–2010. Todos los derechos reservados.

Canal RSS. This blog is proudly powered by Wordpress and uses Modern Clix, a theme by Rodrigo Galindez modified by Arturo Martín.