Entradas archivadas en Corrección

‘Statu quo’

Literalmente ‘estado en el que’, esta locución se emplea para expresar el estado en que se halla un asunto. Pero no se utiliza siempre bien. De hecho, voy a hacer algunas consideraciones sobre ella:

  1. Es statu y no status. Ojo, en inglés va con la -s, pero no en el original latino ni en castellano (es un ablativo, luego la desinencia es -u, no -us).
  2. Como está admitida por la RAE, va en redonda, no en cursiva.
  3. La solemos pronunciar mal (y aquí entono el mea culpa, yo también lo hago mal). Se pronuncia así: [estátu kuó].
  4. Es invariable en plural: los statu quo.

¡Buen fin de semana a todos!

Gerundio de posterioridad

Este tema lo he estado evitando meses, pero, tras un comentario que hice el otro día en Twitter, alguien me invitó a que escribiera la entrada y explicara la cuestión del gerundio de posterioridad, un uso incorrecto del gerundio tan utilizado que ni siquiera suele sonar mal. Lo siento, pero hoy igual hay un poco de «chapa» gramatical…

El gerundio es una forma verbal que, cuando indica tiempo, expresa simultaneidad, es decir, que las dos acciones de la frase (la principal y la del gerundio) ocurren al mismo tiempo. Sin embargo, muchas veces se emplea incorrectamente para señalar posterioridad (la acción del gerundio se produce después de la principal) y es frecuente oír frases como «Nació en 1965, licenciándose en Derecho»; tenemos que tener en cuenta que, con esta oración, lo que estamos diciendo en realidad es que se licenció en Derecho al mismo tiempo que nacía (obviamente, imposible).

Hay un truco muy sencillo que nos puede ayudar a saber cuándo lo estamos usando mal: si el gerundio admite la sustitución por mientras y una forma verbal conjugada y la frase tiene el mismo sentido, entonces es correcto; en caso contrario, no deberíamos utilizarlo. Pongo algunos ejemplos:

Juan fue a clase de inglés comiendo un bocadillo. → Juan fue a clase de inglés mientras comía un bocadillo. √ (Se admite la sustitución y la frase tiene el mismo sentido, luego el gerundio es correcto).

Le dieron un golpe, sangrándole la nariz. → Le dieron un golpe, mientras le sangraba la nariz. × (Aunque la frase sí tiene sentido, no es el mismo que estamos buscando: queremos decir que sangra como consecuencia del golpe —y no que estaba sangrando y entonces le dieron el golpe—, con lo cual el gerundio no está bien utilizado).

Este tipo de gerundios abunda. No son nada recomendables, no son correctos y, a pesar de lo que pueda parecer, no son nada elegantes al escribir. Mi recomendación: evitarlos siempre. De hecho, yo os diría que tengáis mucho cuidado con los gerundios en general (no solo con los de posterioridad), porque se utilizan fatal. Otro día os hablaré del llamado gerundio del BOE (otro que oiréis o leeréis con bastante asiduidad y hasta os sonará bien, porque es muy común… y muy incorrecto).

‘Visualizar’

Un apunte rápido sobre el verbo visualizar, que hoy lo he tenido que corregir un par de veces. A pesar de que se utiliza muchísimo como sinónimo de ver, ese en realidad no es su significado. Visualizar quiere decir ‘hacer visible lo que no se ve a simple vista’, ‘representar mediante ilusiones ópticas’ o bien ‘imaginar con rasgos visibles algo que está a la vista’.

Ejemplos del verbo visualizar mal utilizado:

En clase de ciencias hemos visualizado un vídeo sobre pájaros. ×
En clase de ciencias
hemos visto un vídeo sobre pájaros. √

El árbitro no llegó a visualizar bien la jugada y no pitó falta. ×
El árbitro no llegó a
ver bien la jugada y no pitó falta. √

El árbitro no visualizó bien la jugada = El árbitro no imaginó bien la jugada.

Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:

Escribo esta carta un poco tarde, pero supongo que me perdonaréis, que he sido buena chica. Este año solamente tengo un deseo, pero no sé por qué me da que es casi un milagro.

Por favor, me gustaría mucho que la gente se enterara de una vez por todas de que el pronombre ti nunca lleva tilde. Jamás. ¿Tan difícil es? No, ¿verdad? ¡Pues lo parece! Si incluso han creado una página web para proclamarlo a los cuatro vientos: ti nunca lleva tilde. 

Pues es mi único deseo lingüístico para este 2012. Si me lo concedéis, el año que viene os hago una lista más enjundiosa (pero, sinceramente, creo que lo tenéis complicado conmigo este año). Gracias, al menos, por intentarlo, que sé que lo vais a hacer.

Un abrazo,

Mónica

 

‘Aparte’ y ‘a parte’

A petición de un amigo, que me ha preguntado esto ya varias veces, hoy os traigo un truquito para saber cuándo tenemos que escribir aparte (todo junto) y cuándo a parte (separado). No voy a liarme con explicaciones gramaticales, tan solo os doy el truco: si podemos meter algún determinante (artículo, indefinido, etc.) entre la a y el parte, lo escribiremos en dos palabras; si no podemos hacerlo, es que va junto. Os pongo ejemplos:

A (una/alguna/ninguna) parte de la población le parece una vergüenza la actitud de ese político. √ A parte de la población le parece una vergüenza la actitud  de ese político (separado). 

A (una) parte de mi hermana, estaban allí mis primos y mis tíos. × → Aparte de mi hermana, estaban allí mis primos y mis tíos (junto). 

Es un poco simple el método pero funciona (he estado intentando pensar alguna excepción y no se me ha ocurrido; si la hubiera, avisadme por favor). 

‘Diciembre’

Acaba el año y, con él, esta serie en la que he intentado explicaros el origen de los nombres de los distintos meses. Espero que os haya resultado de interés. De todas formas, ya os comenté que, a partir de septiembre, la cosa se hacía un poco monótona. La mayoría de vosotros sabría perfectamente, por pura lógica, explicarnos de dónde viene diciembre. Pero, por si acaso hay algún despistado, aquí lo tenéis…

Diciembre viene de decem, que significaba ‘diez’ en latín. Era el décimo mes del año (como noviembre era el noveno; octubre, el octavo; y septiembre, el séptimo).

Como siempre, podéis ver la explicación de la etimología de los meses ya pasados:
enerofebreromarzoabrilmayojuniojulioagostoseptiembreoctubre y noviembre.

‘Bizarro’

¡He vuelto! Y con una de esas palabras que se suelen emplear mal, en parte por ser un falso amigo. Estoy hablando, como sabréis ya por el título, de la palabra bizarro.

Aunque se le suele dar el significado de ‘extraño’ o ‘estrafalario’, que es el que tiene bizarre tanto en inglés como en francés, bizarro, en castellano, quiere decir oficialmente ‘valiente’ o ‘espléndido, generoso’. 

Sinceramente, yo lo oigo mucho más con el sentido no del todo ortodoxo de ‘extraño’: quizá es una de esas palabras a las que la RAE debería echar un vistazo y, quizá, añadir un nuevo significado en su entrada del DRAE. De todas formas, yo dejo el apunte aquí en el blog, para que utilicemos el vocablo con propiedad.

‘Noviembre’

Aunque creo que esta serie que me propuse a comienzos de año pierde toda su gracia a partir de septiembre, no quiero dejar el año cojo, tuerto o manco, como más rabia os dé. Así que, aquí tenéis la explicación del origen del nombre de noviembre (por cierto, mucho menos interesante que la que apuntó Elvira en los comentarios del mes de septiembre).

Noviembre, como os podéis imaginar, viene de novem (‘nueve’), porque era el noveno mes hasta la reforma del calendario del año 153 a. de C.

Como siempre, podéis ver la explicación de la etimología de los meses ya pasados:
enerofebreromarzoabrilmayojuniojulioagostoseptiembre y octubre.

 

‘Octubre’

Sí, sí, estáis viendo bien. Día 1 del mes y yo ya os traigo la explicación de la etimología de su nombre. No, no es un milagro; es que quiero dedicar el resto del mes al reto de los 30 libros (por cierto, investigando por Internet, hay otro listado de 30 libros, en páginas anglosajonas, que es mucho más interesante: si este mes esto tiene la suficiente participación por vuestra parte, igual me planteo hacerlo algún mes del año que viene). Y, antes de que se me olvide, os quiero recordar que noviembre es el mes del NaNoWriMo, por si alguien está interesado en unirse; como las reglas no cambian de un año a otro, podéis encontrar toda la información aquí. Así os vais mentalizando para escribir como locos durante noviembre. También estoy perfilando alguna novedad para el blog con un amigo, aunque no tenemos muy claro todavía exactamente cómo podemos organizarlo. Como veis, estoy retomando el blog con ganas.

Bueno, vamos al grano, que me enrollo. Etimología de octubre. Os podéis imaginar que, si septiembre venía de septem (‘siete’), octubre viene de octo (‘ocho’), puesto que era el octavo mes del calendario romano que estuvo en vigor hasta el año 153 a. de C.

Como siempre, podéis ver la explicación de la etimología de los meses ya pasados:
enerofebreromarzoabrilmayojuniojulioagosto y septiembre.

‘Septiembre’

Realmente, la etimología de los nombres de los meses a partir de septiembre no tiene mucha chicha; pero como os dije que iba a explicar el nombre de cada mes, pues aquí tenéis septiembre.

Septiembre viene de septem (‘siete’). Era el séptimo mes del calendario romano que estuvo en vigor hasta el año 153 a. de C.

Podéis ver el resto de las etimologías de los meses en otras entradas del blog:
enerofebreromarzoabril, mayojuniojulio y agosto.



Copyright © 2009–2010. Todos los derechos reservados.

Canal RSS. This blog is proudly powered by Wordpress and uses Modern Clix, a theme by Rodrigo Galindez modified by Arturo Martín.