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Semana en blanco
Sé que esto no era lo prometido (ni lo que yo me había propuesto), pero esta semana se ha quedado sin entradas. Prometo (y pienso cumplir) cinco artículos para la semana que viene. ¡Feliz domingo a todos!
Reflexiones (XXI)
«La buena escritura es, en esencia, reescritura».
Roald Dahl
(1916-1990)
Escritor británico
‘Tamborizando’ el mundo
G. Artiach y P. Gumuzio: Tambor. El mundo según Gonzalo Artiach, Plataforma Editorial, 2010.
Hace unos meses, oí decir al hijo de Gonzalo Artiach (también llamado Gonzalo) que había que tamborizar el mundo. En aquel momento no entendí lo que quería decir, pero ese día me vine a casa con el libro del que os voy a hablar hoy bajo el brazo y, ahora, después de haberlo leído, no solo comprendo esa expresión, sino que estoy de acuerdo con ella.
Tambor es un libro de lectura muy amena. Es una curiosa mezcla de temas dispares (empresa, política, familia, suerte, amistad, gastronomía, ETA, enfermedad, Bilbao… entre otros muchos) que, a modo de gran collage, conforman el pensamiento y la forma de ver la vida de Gonzalo Artiach. Un hombre, según se refleja en las páginas de Tambor, comprometido con la sociedad en que vivía, políticamente incorrecto (es curioso y gracioso de dónde viene lo de «Tambor», os invito a descubrirlo), muy afable, fiel a sus convicciones aunque poco amigo de fanatismos… Una persona con la que, seguro, mantener una charla era de lo más interesante. Y, solo por esto, el libro ya merece la pena. Conocer la forma de entender el mundo de alguien que ha sido testigo de primer orden de tantos acontecimientos de nuestra historia reciente siempre es enriquecedor; pero si, además, está todo contado de forma tan fluida y agradable, pues la lectura se convierte en algo muy recomendable.
Sin embargo, aparte de lo dicho hasta ahora, hay dos aspectos que se ven muy bien en el libro que son con los que yo me quedo: el optimismo que destilan todos los capítulos (incluso algunos de temática más dura) y, sobre todo, el espíritu de lucha de Gonzalo (en especial, en lo que tiene que ver con la enfermedad que sufría cuando se redactó el libro: la ELA, una muy cruel enfermedad degenerativa). Y es precisamente en el capítulo dedicado a la ELA en el que he encontrado una de esas frases que conviene subrayar e interiorizar: «Unos días después del diagnóstico me di cuenta de que no tenía tiempo para ser infeliz. Y días más tarde me di cuenta de que nadie tenía tiempo para ser infeliz. La vida es demasiado corta». Creo que la frase resume muy bien el espíritu del libro. Libro, por cierto, cuyos beneficios van íntegramente a la lucha contra la ELA; por eso os invito a que lo compréis y lo disfrutéis. Y, para simplificar las cosas y que no os volváis locos buscándolo, lo podéis adquirir escribiendo un correo electrónico directamente a Gonzalo hijo.
Un apunte sobre Pedro Gumuzio, coautor del libro: recientemente ha publicado su primera novela, La herramienta comercial. Os contaré qué me ha parecido cuando la haya leído, pero, hasta entonces, os dejo con la opinión de los chicos de Un libro al día.
Aunque Gonzalo Artiach falleció el año pasado, su familia sigue muy volcada y comprometida con la lucha contra la ELA. De hecho, Gonzalo hijo ha constituido, junto con varios amigos, la asociación Siempre AdELAnte, con la que pretenden conseguir fondos para ayudar a enfermos de ELA y sus familias. Os animo a que pinchéis en el enlace y aportéis lo que podáis. Y, ya de paso, visitad también la página del nadador Jaime Caballero, presidente de la asociación, porque estoy segura de que sus hazañas deportivas no os dejarán indiferentes. Yo me quedé muy impresionada cuando lo conocí, es un auténtico titán: exactamente igual que la gente para la que nada, los enfermos de ELA como Gonzalo Artiach, los verdaderos héroes de toda esta historia.
Un año con Kindle
O, lo que es lo mismo, un año de amor incondicional por un aparatito del que me declaro totalmente enamorada. Que me acuerde, incluso, de la fecha en que me llegó, en plan aniversario, es bastante significativo (y, sí, fue hoy hace un año como podéis comprobar aquí). Pero es que, de verdad, no se me ocurre nada malo que decir sobre él.
- Es muy cómodo: tiene el tamaño de un libro de bolsillo, pero pesa menos (unos 170 g) y es finísimo.
- Poder llevar cientos de libros en él es una gozada, sobre todo para gente como yo, siempre con varios ejemplares entre manos.
- La nitidez de la pantalla es increíble. No se cansan los ojos (o no más que con un libro en papel). Y poder cambiar el tamaño de la fuente en cualquier momento ayuda aún más si cabe a esto.
- El refresco al pasar de página es de los más rápidos que he visto. Pasar de página, de hecho, es un movimiento muy cómodo.
- Tiene algún juego escondido por sus tripas…
- El proceso de compra en Amazon, tanto desde la web como desde el propio aparato, es de lo más sencillo. Y rapidísimo. Puedes tener cualquier libro en menos de un minuto (por cierto, cada vez hay más ediciones gratuitas bien editadas de clásicos para el Kindle, también en castellano).
- Aunque siempre se menciona el «problema» de los formatos que usa Kindle, en la práctica os aseguro que no supone tal (a la hora de maquetar es otro tema, pero hoy hablo únicamente desde la perspectiva del lector usuario).
- La batería dura una eternidad. A mí, como un mes (y lo utilizo muchísimo).
- Su integración con Instapaper (tengo pendiente una entrada sobre esta aplicación: todo llegará) es de lo más útil que hay.
- Tiene la mejor relación calidad-precio del mercado (ayuda que sea el más vendido): un muy buen producto a un precio de lo más asequible (99 euros en Amazon España). Me consta que un montón de editores lo están comprando como locos… (por algo será).
Se lo recomiendo a todo el mundo que me pregunta (me llegaron a decir a ver si me daban comisión o algo, porque me entusiasmo hablando de él). En este momento no lo cambiaría por ningún otro lector. Fue un muy buen regalo para mí en su día (y yo no descarto regalarlo en un futuro próximo), así que, gracias, de nuevo, a la persona que me lo compró.
‘The joy of books’
¿Os imagináis si vuestros libros hicieran esto cuando no estáis? Precioso vídeo (que es muy posible que ya hayáis visto si estáis por Twitter o Tumblr: a mí me ha llegado también por Facebook y correo electrónico, todo completo). Pero merece la pena…
Reflexiones (XX)
«Toda novela es solo la sombra de otra, perfecta y arquetípica, que el escritor ha vislumbrado en sus sueños».
Luis Landero
Novelista español
El oficio de corrector
Llevaba tiempo pensando en escribir una entrada sobre lo que significa, en realidad, corregir profesionalmente, cuando, un sábado de hace un par de meses, me encontré un artículo en uno de mis blogs de cabecera, Un libro al día, que exponía perfectamente lo que yo quería decir.
Y hoy, por casualidad, lo he releído y me ha gustado tanto o más que la primera vez. Así que, os lo enlazo; esto es ser corrector profesional:
En el nuevo año…
«Que este nuevo año esté lleno de magia, sueños y locura sana. Que leas unos cuantos libros buenos y que beses a alguien que piense que eres maravilloso. Y no te olvides del arte (escribir o dibujar o construir o cantar o vivir como solo tú sabes). Tengo la esperanza de que, en algún momento del año que empieza, te sorprendas de nuevo».
Neil Gaiman
Escritor
Suscribo todo lo que dice… ¡Feliz 2012 a todos!
¡Feliz 2012!
Únicamente unas líneas para desearos un año nuevo estupendo… Por mi parte, muy contenta con el cambio de año. Ojalá 2012 nos traiga muchas cosas buenas. ¡Pasadlo muy bien esta noche! ¡Feliz 2012!


