‘La tía Julia y el escribidor’ de M. Vargas Llosa
He aquí la segunda reseña de una obra de Vargas Llosa con la que cierro el homenaje al escritor por su premio Nobel de Literatura. Es la novela suya de entre las que he leído que más me ha gustado.
La novela trata la historia de un adolescente, Mario, que sueña con ser escritor y trabaja en una radioemisora, donde conoce a Pedro Camacho, un excéntrico libretista boliviano de radionovelas que además interpreta lo que escribe. Mario, o Marito como es llamado en la obra, se enamora de su tía política Julia, divorciada y 10 años mayor que él, por lo que se enfrenta con su propia familia hasta casarse con ella.
Es una novela semiautobiográfica, dividida en dos partes bastante dispares. Por un lado, la historia de Marito, su trabajo en la radio y su relación incipiente con la tía Julia (basada en hechos reales pues, vamos a cotillear un poco, Mario Vargas Llosa acabó casándose con su propia tía Julia, diez años mayor que él). Por otro lado, las locas y truculentas historias que escribe Pedro Camacho, el escribidor, el guionista e intérprete de radionovelas que trabaja con Marito. Dos historias, dos voces, dos maneras de expresarse y dos formas distintas, aunque complementarias, de literatura (lo que podríamos llamar «alta literatura» y «literatura de consumo»).
La novela es sumamente entretenida y divertida, una buena forma de acercarse a Vargas Llosa.

