Otra perlita
Los chicos de Microsiervos atacan de nuevo. Os dejo directamente el enlace a su hallazgo… (no sé si ponerme a reír o a llorar).
Si queréis que os duelan los ojos, pinchad aquí.
Los chicos de Microsiervos atacan de nuevo. Os dejo directamente el enlace a su hallazgo… (no sé si ponerme a reír o a llorar).
Si queréis que os duelan los ojos, pinchad aquí.
Me hago eco de una foto aparecida en el WTF de Microsiervos (para empezar la semana con buen humor):
Como decían en Microsiervos, solamente les falta poner «Absténganse mujeres sin piernas». ¿Alguien duda a estas alturas de lo importantes que son las tildes?
Algo muy fácil de corregir —lo puede hacer todo el mundo— y cuyos resultados pueden llegar a ser muy vistosos son los dobles espacios. Un doble espacio ocurre, como su nombre indica, cuando en vez de haber un único espacio entre palabra y palabra, hay dos. A pesar de que pueda parecer una tontería, los dobles espacios dan mala imagen, porque crean demasiados «blancos» a la hora de leer. Cada vez que leo algo con dobles espacios —incluso triples a veces—, tengo la sensación de encontrarme ante un texto mal acabado, me viene una sensación de dejadez y pasotismo. Quitar los dobles espacios es una de las tareas de los correctores. Y, si estamos ante un ordenador, es tan fácil eliminarlos, que cualquiera puede hacerlo. Os invito a incorporar la rutina siguiente a la hora de escribir cualquier texto.
Como la mayoría de la gente emplea Word a la hora de escribir, voy a ir ilustrando todo con pantallazos de mi propio procesador de textos. Tened en cuenta que uso Word 2004 para Mac —que es prácticamente igual que el de Windows—, no la última versión. De todas formas, no creo que haya diferencias importantes entre una versión y otra para lo que vamos a hacer.
Imaginemos que tenemos un texto en nuestro procesador. En este caso, he elegido el típico Lorem ipsum:
En el texto hay varios dobles espacios —y uno triple—. A veces no es sencillo verlos a simple vista —yo tengo el ojo muy entrenado y tengo que reconocer que se me escapan muy poquitos—. Os recomiendo que activéis en Word los llamados invisibles para que los localicéis más fácilmente. En Mac se activan pulsando sobre el botón ¶.
Al activar los invisibles, aparecen unos puntitos en lugar de los espacios. Si veis dos o más puntos seguidos, hay que corregirlos.
Os voy a marcar en amarillo los dobles (y triples) espacios.
Todo lo anterior no es necesario realmente para corregirlos. Os lo he mostrado para que tengáis claro dónde están los dobles espacios en nuestro ejemplo. Lo que sí tenemos que hacer es ir a Buscar/Reemplazar. Al menos en Mac está en Edición > Reemplazar.
Nos aparecerá una pantalla en la que tendremos que introducir el texto que queremos buscar (en este caso, deberemos pulsar la barra espaciadora dos veces) en el campo Buscar y el texto que queremos que aparezca en el campo Reemplazar (en nuestro ejemplo, pulsaremos una vez la barra espaciadora).
Ahora tendremos que elegir el botón de la izquierda: Reemplazar todos. Word reemplazará todos los dobles espacios que encuentre y nos dará la información pertinente de cuántos ha cambiado por un único espacio.
Como vemos, se han producido cuatro reemplazos. Este es el resultado en nuestro texto. Como podemos apreciar, en las marcas amarillas ya solamente hay un espacio.
Pero también teníamos un triple espacio. Word solamente habrá quitado uno de esos tres espacios, con lo que se ha convertido ahora en uno doble. Está marcado en azul en la imagen anterior. Habrá que repetir el procedimiento anterior —Edición > Reemplazar: Buscar-reemplazar, Reemplazar todos—. Y habrá que hacerlo tantas veces como sea necesario —hasta que Word nos diga que no ha llevado a cabo ningún reemplazo: querrá decir que ya no queda ningún doble espacio—.
Y aquí está nuestro texto arreglado. Quizá en un fragmento tan corto no se aprecie demasiado la diferencia entre el primero y este, pero creedme que se agradece mucho al leer textos más largos. Y, al final, es una cuestión de imagen: siempre es preferible cuidar estos detalles. No cuesta nada —aquí explicado parece muy farragoso, pero lleva tres segundos— y se gana mucho. De nuevo os invito a que empecéis a hacerlo siempre que acabéis de escribir cualquier cosa…
Me acaban de enviar por correo electrónico el vídeo de presentación de la nueva web de la editorial Random House Mondadori y, como seguro que a los que sois muy lectores os va a encantar, aquí os lo dejo:
Echando un vistazo a las estadísticas del blog, me he percatado de que mucha gente llega aquí preguntando si tal o cual palabra lleva tilde. Obviamente, lo mejor, en caso de duda, es consultar el DRAE. Pero ¿qué se puede hacer cuando queremos saber si una forma concreta de un verbo conjugado lleva tilde? Porque muchos preguntan, por ejemplo, si tenéis o juntáis o cortéis llevan tilde… (normalmente, el problema está en el diptongo). Pues la respuesta es la misma que para un sustantivo o adjetivo: hay que consultar el DRAE.
Si, por ejemplo, queremos saber si tenéis lleva tilde, al entrar en el DRAE debemos buscar tener (es decir, el infinitivo, que es la forma del verbo que aparece en los diccionarios).
Al llegar a la página del resultado, podréis observar que, en el caso de los verbos, al lado de la entrada en cuestión, aparece un botón que dice Conjugar.
Al pulsarlo, nos sale la conjugación completa de ese verbo.
Tenéis es la segunda persona del plural del Presente de Indicativo. Si vamos al listado, veremos que aparece con tilde.
Asunto resuelto. Aunque, obviamente, yo os aconsejo que os repaséis las normas de acentuación, que no son muy complicadas… Quizá se podría hablar en otras entradas de lo que es un diptongo, etc., para aprender a poner las tildes bien. Pero esto, para un caso desesperado, funciona siempre.
¡Estamos que tiramos la casa por la ventana! Este fin de semana le he puesto a trabajar a Arturo y hemos preparado algunas mejoras más (además de las ya anunciadas a mediados de semana).
Aparte de alguna cosilla interna que, aunque no veis, a mí me va a facilitar mucho la vida, ahora se pueden compartir o guardar los artículos de una manera muy sencilla. Como podéis apreciar, al final de cada entrada aparece «Comparte/Añade a favoritos»; al pulsar sobre el enlace os aparecerá un listado con muchísimas páginas y aplicaciones que permiten compartir artículos —entre ellos Twitter, Facebook o Google Buzz— y guardarlos como favoritos —Delicious, Evernote—. También existe la posibilidad de mandar esa entrada por correo electrónico o añadir un marcador. Os invito a investigar un poquito para que descubráis vosotros mismos todas las opciones…
¡Espero que lo utilicéis mucho y que el blog se haga cada vez más conocido! ¡Confío en mis fieles lectores!
¡Tenemos novedades en la web y en el blog!
Si estáis en la página del blog, podréis apreciar un marcapáginas en la esquina superior derecha. Es un enlace que lleva directamente a la página principal (mobas.es). Y, si visitáis mobas.es, podréis ver otro marcapáginas similar que lleva al blog. Con esto solucionamos un problema que tenía la web hasta ahora: no había nada que indicara que había un blog asociado a ella. Pero ya está, ¡listo! Por supuesto, si estáis leyendo esto desde el Google Reader o similares, os invito a que entréis en la página y veáis cómo ha quedado (¡a mí me encanta!).
Parece que los marcapáginas se están convirtiendo en todo un clásico por aquí, será porque me gustan mucho y tengo incluso una minicolección… Y de hecho son algo tan mío, que tengo marcapáginas a modo de tarjeta de visita (también tengo tarjetas, soy una chica de lo más completa). Me reconoceréis que pegan para una correctora de libros, ¿no? Bueno, pues, si alguien quiere algún marcapáginas, que me lo diga: nos ponemos en contacto y le envío alguno… ¿Os parece?
Tenemos más cosas pendientes por actualizar aquí en el blog (quizá también en la web principal), así que a ver si poquito a poco conseguimos sacar tiempo para ir haciéndolo todo. Por supuesto, si tenéis alguna sugerencia, será bienvenida (los comentarios son vuestros).
Me gustaría recordaros que podéis hacerme cualquier pregunta a través de formspring.me/mobas. Podéis preguntar lo que queráis, cuestiones profesionales o personales (¡podéis cotillear sobre mí!). Si tenéis cualquier duda, podéis dejarla ahí, intentaré contestar tanto en la propia página de formspring como aquí en el blog.
Como es viernes y estaréis casi todos ya preparados para el fin de semana, os dejo una foto aparecida esta mañana en el WTF de Microsiervos, que no falte el sentido del humor.
¡Qué importante es elegir bien la preposición! Pobres niños a los que, según dice el cartel, les han arrancado la piel para hacer chanclas con ella… ¿No creéis que un para habría sido mucho más apropiado? 😉
No estoy pudiendo dedicar mucho tiempo a leer últimamente. Estoy tan agobiada de trabajo que, como mucho, consigo leer un par de páginas por las noches, antes de que, literalmente, se me cierren los ojos.
En este momento estoy con Cuatro hermanas de Jetta Carleton. Tenía muchas ganas de leerlo y tengo que reconocer que me está decepcionando. De hecho, estuve a punto de dejarlo después de los primeros capítulos, pero luego me enganchó un poco. Pero poco. No estoy segura de que vaya a darle muchas más oportunidades…
Leí el primer capítulo de El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas de Haruki Murakami. Me gustó mucho, pero, como quiero leerlo con tiempo y atención, decidí dejarlo para una época más tranquila. Del mismo autor tengo a medias Sauce ciego, mujer dormida. Como es un libro de relatos, voy leyendo alguno de vez en cuando, picando de aquí y allá… Siempre hago lo mismo con los libros de cuentos.
Y me está esperando también Invisible de Paul Auster, mi regalo del día del libro. ¡Tengo unas ganas de hincarle el diente…!
Pero… de momento estoy con otros libros (uno de costura, uno de setas, uno de aves y uno sobre la Biblia), entre otras cosas. A ver si esta semana acabo con uno de ellos y se va reduciendo mi nivel de agobio y estrés. A pesar de todo, sigo pidiendo sugerencias de lectura. ¡Quién sabe si podré pasarme el verano leyendo en la playa! Así que, ya sabéis; los comentarios están abiertos y los leeré con mucho gusto (y con libreta en mano para tomar apuntes).
Copyright © 2009–2015. Todos los derechos reservados.
Canal RSS. This blog is proudly powered by Wordpress and uses Modern Clix, a theme by Rodrigo Galindez modified by Arturo Martín.